Mendoza tiene un déficit habitacional de 70 mil viviendas
La cuarentena impidió que se realizara el censo nacional previsto para este año, pero desde el IPV trabajan en un nuevo relevamiento sobre la necesidad de casas en la provincia.
La provincia cuenta con un déficit habitacional de 70 mil residencias, según las estimaciones del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). La cifra se basa en las proyecciones del censo nacional realizado en 2010, por lo que se trabaja para actualizar esa cifra en los próximos meses.
La directora de la entidad, María Marta Ontanilla, explicó que «esperábamos poder hacerlo con el censo de este año, pero debido a la pandemia de coronavirus no se pudo». La alternativa, por lo tanto, es realizar un relevamiento a través de los municipios.
«Trabajamos junto con la Nación en hacer un nuevo análisis del déficit habitacional de Mendoza porque pidieron enviar un informe completo. Lo hacemos con las municipalidades porque ellos tienen el registro de necesidades de vivienda de cada sección», informó Ontanilla.
La investigación se realiza en medio de la polémica que generó a nivel nacional la toma de tierras en la localidad bonaerense de Guernica y que en la provincia tuvo su repercusión la semana pasada cuando un grupo de alrededor de 100 personas intentó tomar terrenos en El Bermejo, Guaymallén.
Más casas
En Mendoza hay 1.790 viviendas que están en construcción por parte del IPV. A pesar de que el presupuesto para los desarrollos no se vieron modificados durante la cuarentena, en los primeros meses se generó una disminución en el ritmo de construcción debido a las restricciones. Entre 2019 y la actualidad, se entregaron 576 propiedades.
«En construcción nunca frenamos las obras. Hicimos entregas de barrios poco convencionales, sólo con un miembro por grupo familiar», relató Ontanilla, quien detalló que la principal duda que recibieron durante la cuarentena estuvo relacionada con los medios de pago sin el formato papel.
Al mismo tiempo, desde la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim) confirmaron que las viviendas continuaron su construcción, pero señalaron también la comparación con los años anteriores.
Según explicó Gerardo Fernández, titular de la entidad, «el IPV histórico hacía entre 1.500 a 2.000» viviendas al año. «Las obras que están en construcción se terminan en 4 o 5 meses. Hoy quedan pocas empresas con terminaciones», apuntó.
Experimentar con el material
Una de las iniciativas que anunció el gobernador Rodolfo Suarez en esta temática fue la creación de un Laboratorio de Vivienda, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública y el IPV. La principal tarea que realiza por el momento es diseñar nuevos prototipos de residencias que resulten más económicas y ecológicas.
«La idea es poder construir viviendas no convencionales, medir la eficiencia energética y después incorporar ese diseño a las licitaciones de los barrios», explicó la arquitecta Ontanilla.
En caso de poder aprovechar algún nuevo material para la construcción, se busca implementarlo también en la realización de escuelas, hospitales y centros de salud. Para esto, además de establecer los protocolos de construcción no convencional, es necesario además capacitar a albañiles e inspectores para que puedan trabajar con estos nuevos parámetros.
Desde la Universidad Nacional de Cuyo se colabora no sólo con la investigación de nuevos materiales para construir, sino también en los análisis térmicos y ambientales de los prototipos de vivienda que se analizan. De hecho, desde el Centro de Estudios de Ingeniería de Residuos Sólidos (CEIRS), en el Instituto de Medio Ambiente de la Facultad de Ingeniería, se trabaja desde hace años para implementar la utilización de paneles de muros elaborados con cemento plástico.

