La exótica propuesta para Adorni, la reunión clave que habrá en Casa Rosada y los motivos de Karina Milei
El jefe de Gabinete sigue firme en su cargo por decisión del Presidente, aunque entre los operadores políticos hay temor por cómo evolucionará la dinámica de las reformas. Adrián Ravier, el nuevo vocero, estará en Casa Rosada el lunes para acordar las condiciones de su desembarco.
Viernes por la mañana en la Quinta de Olivos. Javier Milei y Manuel Adorni ya iban más de dos horas de reunión. Hablaron de cuestiones triviales y de gestión, pero de repente, el Presidente agarró su celular y abrió X para hacer algunos retuits; mientras tanto, el jefe de Gabinete contemplaba cómo las conversaciones iban y venían en ese bucle una y otra vez a lo largo de seis horas. “Es parte del trabajo, es normal que en las reuniones con Javier se hagan esa suerte de pausas”, cuenta un funcionario que estuvo en Olivos días atrás.
Fue ahí donde Milei le terminó de confirmar la decisión de convocar al diputado nacional Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial. El Presidente lo conoce hace más tiempo que a la gran mayoría de los integrantes del proyecto libertario por su adhesión a las nociones de la Escuela Austríaca. Ambos escribieron un libro publicado recientemente y lideraron una conversatorio en el Palacio Libertad junto al “profe” Juan Carlos de Pablo. Quienes lo conocen cuentan que ese evento fue clave para que Milei decidiera que Ravier saliera a hablar en público, incluso en lugares a los que considera “hostiles”.
¿Por qué se decide ahora el cambio de Ravier? Tal vez una de las oraciones que mejor sintetice el motivo sea la que pronunció el mismo Ravier en TN el día anterior a su designación. “Lo que más lamento yo es que estamos en un milagro económico extraordinario y pasa totalmente desapercibido”. Aunque no haya brindado entrevistas en el último mes, es muy probable que Milei piense lo mismo y haya actuado en consecuencia.

La línea que se bajó desde la Casa Rosada es que “Ravier es Javier”. Una forma argumental que se buscó adelantar a la interna, ya que todos los asuntos del Gobierno se miran bajo la óptica de suma cero: si un sector ganó, el otro perdió. La rareza del flamante vocero es que tiene razones para llevarse bien con ambas facciones. Por un lado, tiene una cercanía desde la mirada ideológica al formar parte de la estructura de la Fundación Faro. De hecho, este martes hablará en un evento organizado por el think tank que responde a Santiago Caputo.
Pero también es presidente de La Libertad Avanza en La Pampa. Es decir, está bajo la estructura partidaria orquestada por Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem. Sobre esto cabe contar una particularidad: su provincia debe haber sido una de las pocas sobre las cuales se decidió aplicar el criterio de la motosierra. Fuentes pampeanas ligadas a Ravier cuentan que decidió recortar las seis sedes que tuvo en algún momento y dejar solo la de Santa Rosa. “Para él eran un gasto innecesario”, afirman. La novedad es que en los próximos días se abrirá un nuevo local en la ciudad de General Pico. En la cúpula nacional del partido creen que es una provincia que pueden ganar, y Ravier prácticamente el único candidato competitivo a partir de ahora.
El vocero entrante viene a traer un estilo más técnico a la comunicación del Gobierno. Buscará enfocarse en asuntos económicos, pero no va a poder eludir otros asuntos de la agenda. Así como Adorni no pudo evitar que en conferencia de prensa se le preguntara sobre su situación patrimonial. En un despacho de la Casa Rosada aprovecharon la designación de Ravier para enviar una indirecta al jefe de Gabinete: “No va a haber altanería ni soberbia de su parte”.

“El lunes empezamos a definir los detalles”, afirmó una fuente inobjetable acerca de cómo comenzará a ser el desembarco de Ravier como vocero esta semana. Mañana habrá una importante cumbre en Casa Rosada donde se definirán los detalles -para nada menores- de su designación formal. La gran pregunta es qué cargo podrían darle, porque su responsabilidad a tiempo completo sería la de la vocería y no tendría mayores palancas ni atribuciones. Lo más lógico suena una subsecretaría o dirección bajo la órbita del secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari.
A Adorni no le molesta tener debajo suyo a alguien vinculado a la Fundación Faro. Debajo suyo tiene al Secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, quien llegó a la gestión a través de su vínculo con allegados a Santiago Caputo. Pero la pregunta que muchos se hacen al interior del Gobierno es cómo seguirán las tareas del propio jefe de Gabinete hacia adelante.
La decisión de los Milei es no tomar ninguna determinación hasta que la Justicia accione. Por su lado, Milei no quiere “ejecutar” a su ministro coordinador “en el altar del ego de los periodistas”, tal y como lo dijo en su última entrevista. Tampoco ante los que él considera grandes grupos de presión, como ciertos sectores empresarios, medios de comunicación y parte de la Justicia. Esto no quiere decir que no sea consciente de las consecuencias que acarreó sostenerlo por estos meses, pero afirma que los fundamentals de la macroeconomía siguen mejorando a pesar del escándalo.

La confianza que Milei tiene con Adorni fue “inoculada” por su hermana, cuenta una persona de su altísima estima. “Yo creo ese es uno de los motivos de Karina para no soltarlo del todo. No lo puede desbaratar a Javier con eso cuando fue ella quien le instaló esa confianza hacia Manuel”, afirma esta mano derecha de Karina.
Quienes ven esta cuestión bajo la óptica de la interna, afirman que desprenderse de Adorni podría repercutir en la correlación de fuerzas hacia adentro del Gobierno. “Sería realmente fuerte que con esa marcha atrás que representaría el desplazamiento de Manuel, Milei comience a confiar más en Santiago que en Karina en ciertas cuestiones”, reconoce una fuente inobjetable.
Adentro de la Casa Rosada teorizan que Milei jugó solo como nunca al decidir la designación de Ravier como vocero. “Fue un tapado”, coinciden dos fuentes. Hay asuntos que el Presidente se toma de manera personalísima y no los comunica. Persiste la incógnita respecto a lo que pueda pasar si recrudece la tensión con la oposición y el pedido de interpelación persiste. En el caso de un procesamiento, las chances de que lo sostengan no son altas.
Los estrategas del Gobierno temen ambos escenarios. En el caso de un revés judicial, por la señal que daría tener un funcionario procesado. Pese a todo, operadores judiciales dicen que ya existen gestiones para amainar el avance de las requisas. Si estas gestiones existen hace tiempo, parecen no haber dado resultado. “[El fiscal de la causa por presunto enriquecimiento ilícito, Gerardo] Pollícita va a ser un grano en el culo siempre que esto tenga cabida mediática. Nosotros apostamos a que el tema canse y baje. El asunto es que hasta ahora no pasó por diferentes circunstancias”, afirman en el oficialismo.

Y es por ese mismo motivo que la presión de los senadores y diputados opositores se acrecienta para movilizar la interpelación. Los funcionarios políticos del Gobierno creen que la designación de Ravier no tapa este intríngulis político y están preocupados por la dinámica que traerá esta semana en ambas cámaras del Congreso. Pese a que Martín Menem es optimista por movilizar el Súper RIGI en la sesión que busca hacer el miércoles próximo, en el Ejecutivo creen que la presión de otros bloques va a empastar la sesión. En general, todo el contexto no fue funcional para movilizar proyectos de alta importancia para Milei, incluso a pesar de que son los últimos meses en los cuales el Congreso seguirá operando sin tener el clima electoral a la vuelta de la esquina.
Por ahora, el Presidente lo sostiene y en su entorno creen que ya se pagó “casi todo” el costo político. Esto es relativo, porque el mercado no se ha alterado por esta situación y no se preocupa por leer tan entrelíneas las consecuencias que puede tener el caso. El problema es si esa percepción muta y, de repente, las eventuales votaciones que vaya a haber en ambas cámaras sobre la situación del jefe de Gabinete generan la sensación de una “coalición contra el Gobierno”. Milei tiene dosis de pragmatismo y de tosudez, según el caso. Este caso se inscribe claramente en el segundo comportamiento. Pero es así porque considera que lo económico -lo fundamental para él- no corre peligro por el momento.
Quienes ven que el sostén de Adorni tiene para rato le han sugerido al Presidente una oferta cuanto menos exótica: “Javier, redoblemos la apuesta. Llevémoslo como candidato a Vicepresidente el año próximo”. La propuesta no está en los planes, claramente.
Fuente: Infobae

