La minería demandará 62 mil trabajadores por el RIGI: qué estudiar y dónde para acceder a los puestos mejor pagos

La minería demandará 62 mil trabajadores por el RIGI: qué estudiar y dónde para acceder a los puestos mejor pagos

Hay cursos, carreras y diplomaturas que se pueden hacer en Mendoza y abren las puertas a los miles de empleos que se crearán en los próximos años. Cuánto gana un trabajador del sector minero.

La actividad minera no ha podido ganar posiciones en la economía mendocina, pero a nivel nacional el sector parece estar a punto de dar un salto sin precedentes. De la mano del RIGI, y con decenas de miles de millones de dólares de inversión comprometida, se espera que empresas de diferentes partes del mundo demanden una enorme cantidad de trabajadores a lo largo de los próximos años. La pregunta es dónde estarán los empleos disponibles y qué formación se necesita para ocuparlos. La respuesta depende de cómo se distribuyen los proyectos en el mapa y del tiempo que cada uno necesita para pasar de los papeles a la producción.

Un rápido análisis del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permite ordenar buena parte de esa geografía. Según datos del Observatorio del RIGI, los proyectos mineros ya aprobados prevén generar 62.608 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. Si se suman los que están en evaluación, la proyección asciende a 94.747.

La mayor parte de esa demanda se concentra en San Juan, que reúne 41.839 de los empleos de los proyectos aprobados, es decir, dos de cada tres. Solo Vicuña, el desarrollo de cobre, oro y plata, proyecta hasta 31.700 empleos, según estimaciones del Gobierno nacional. Detrás aparecen Catamarca, Salta y Jujuy, con proyectos de litio, oro y plata, y Mendoza, donde San Jorge estima 6.300 puestos, alrededor del 10% del total aprobado.

En la provincia, el proyecto avanza por etapas. PSJ Cobre Mendocino, ubicado en Uspallata, ingresó al RIGI en mayo de este año y hoy desarrolla trabajos preliminares, como perforaciones, apertura de caminos e ingeniería de detalle. La producción de cobre está prevista a partir de 2029. En paralelo, en Malargüe hay 65 proyectos de exploración en condiciones de avanzar, una etapa que antecede por varios años a la explotación.

Un mapa de oportunidades que se extiende por varias provincias

Fuera de San Juan, la demanda se reparte entre proyectos de distinto tipo. En Catamarca, Salterra Lithium prevé 4.406 puestos para producir carbonato de litio, mientras que la expansión de Fénix y el proyecto Hombre Muerto Oeste suman otros 1.273 y 670. En Salta, Salar del Rincón proyecta 1.985 empleos y, en Jujuy, la ampliación de Cauchari-Olaroz estima 1.787. Diablillos, de oro y plata, y Sal de Oro II, una planta de litio, se desarrollan entre Catamarca y Salta y suman 2.013 y 2.335 puestos.

La lista de proyectos en evaluación amplía el panorama. El Pachón, en San Juan, proyecta 12.350 empleos para producir cobre y molibdeno; Agua Rica, en Catamarca, estima 8.200; y Pozuelos-Pastos Grandes, en Salta, 5.025. También figuran Jama-Solaroz, en Jujuy, con 2.880, y Sal de Vida, en Catamarca, con 1.404. A ellos se suma un proyecto de extracción de arenas de fractura entre Entre Ríos y Río Negro, que calcula 2.050.

Estas cifras corresponden a proyectos en etapas distintas: construcción, ampliación y operación. Para quien busca trabajo, eso implica que la demanda no llega toda junta ni con los mismos perfiles. En las obras se requieren operadores de equipos, técnicos y personal de seguridad, y una vez que las minas funcionan se necesitan equipos de extracción, mantenimiento, logística y control ambiental.

Cuánto gana un trabajador del sector

La explotación de minas y canteras es una de las actividades con mejor salario promedio de la economía argentina. En junio de este año, el ingreso neto promedio del sector alcanzó los $4 millones, una cifra equivalente a 2,7 veces el salario promedio de bolsillo de Mendoza, según datos del Ministerio de Capital Humano.

Se trata de un promedio que reúne perfiles muy distintos, desde operarios hasta profesionales, por lo que lo que cobra cada trabajador varía según la formación, la experiencia y las condiciones del puesto. Aun así, la brecha con el resto de la economía ayuda a explicar el interés que despierta el sector entre quienes están definiendo su carrera.

Ese interés se refleja en la oferta educativa. Instituciones públicas y privadas de Mendoza incorporaron carreras, cursos y diplomaturas vinculadas a la actividad, con duraciones y requisitos de ingreso muy diferentes, que permiten acceder al sector desde distintos puntos de partida.

Las carreras de grado y terciarias

La Universidad Nacional de Cuyo dicta la Tecnicatura Universitaria en Operaciones Mineras, en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria. Dura tres años, organizados en seis semestres, y su plan incluye materias como Geología y Mineralogía, Topografía Minera, Mecánica de Rocas, Técnicas de Explotación Minera y Procesos de Recuperación y Tratamiento de Minerales. Cada año incluye una práctica profesionalizante y el último suma contenidos de seguridad operativa y economía minera.

Para quienes buscan una formación más extensa, la UNCuyo ofrece la Licenciatura en Geología, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. La carrera dura cinco años y contempla asignaturas como Geología de Yacimientos Minerales, Geología Minera, Hidrogeología, Geotecnia y Geología Ambiental. Según la propia universidad, el egresado puede explorar el terreno para detectar yacimientos y planificar el uso de recursos naturales.

La tercera opción es la Tecnicatura Superior en Minería del INSUTEC, de tres años y modalidad presencial. Forma técnicos para participar en la exploración, la explotación y el procesamiento de minerales, con materias como Perforaciones y Voladuras, Prospección y Exploración Minera, Higiene y Seguridad Minera e Impacto Ambiental Minero. El instituto identifica como áreas de trabajo a las empresas mineras, las canteras, los laboratorios, los organismos públicos y las consultoras.

Cursos y formaciones más cortas

Quienes buscan un camino más rápido tienen la Formación Profesional de Nivel III en Perforista Minero, también del INSUTEC. Dura dos cuatrimestres, con 780 horas cátedra, y la mitad de la carga horaria corresponde a prácticas presenciales. Se cursa en modalidad híbrida y forma para operar equipos de perforación, ejecutar sondeos y voladuras y realizar el mantenimiento preventivo de las máquinas.

Para ingresar se requiere el secundario completo o ser mayor de 25 años, además de acreditar la certificación de Asistente Perforista Minero o aprobar un módulo de articulación. Los cupos son limitados y se prioriza a los postulantes con experiencia en el sector. El instituto señala que la propuesta busca generar oportunidades de inserción en proyectos mineros regionales y nacionales.

En el área de la logística, el ISTEEC dicta la Formación Profesional de Nivel III en Logística Minera. Se organiza en dos cuatrimestres de seis semanas, con clases virtuales y un encuentro presencial semanal, de asistencia optativa, en la sede central de la Ciudad de Mendoza. Sus contenidos incluyen cadena de suministro, logística de equipos y maquinarias, logística verde, tecnología digital aplicada y legislación.

A estas opciones se suman las de Impulsa Mendoza, que ofrece capacitaciones virtuales sobre introducción a la actividad minera, geología y exploración, y el diseño de un proyecto minero. Junto con la UNCuyo, también impulsó diplomaturas en Gestión Minera con Perspectiva Ambiental, de seis meses, y en Gestión y Auditoría Ambiental, de cuatro. En la última convocatoria hubo ocho cupos financiados. Por su parte, la Cámara Argentina de Empresas Mineras difunde un programa ejecutivo virtual de cuatro semanas, dictado por la Universidad Torcuato Di Tella, sobre gestión de territorios mineros y de hidrocarburos, que no exige formación previa.

Un conocimiento que se puede llevar a cualquier proyecto

Las competencias que enseñan estas propuestas no están atadas a un territorio. La perforación, la topografía, la seguridad, la geología y la logística se requieren en cualquier operación, sea en la cordillera sanjuanina, en los salares de Catamarca, Salta y Jujuy o en los yacimientos mendocinos cuando entren en producción.

Esa movilidad es parte de lo que muestran los datos del RIGI. Los proyectos aprobados y en evaluación se distribuyen en al menos siete provincias, con calendarios de obra y de producción que no coinciden. Quien se capacite hoy puede incorporarse a las obras que ya están en marcha en otras regiones o esperar a que avancen las de su provincia.

Como los tiempos de la minería son largos, la formación es una inversión de mediano plazo. Entre una carrera de tres años y un curso de dos cuatrimestres hay diferencias de duración y de requisitos, pero todas apuntan a un sector que, según las proyecciones, necesitará decenas de miles de trabajadores en los próximos años.

Fuente: Elsol