La historia detrás del cierre de una importante empresa de conservas mendocina
Fundada en 1951 cerró sus puertas y adeuda sueldos e indemnizaciones a los trabajadores. La pelea de socios como telón de fondo. El impacto de las importaciones y la caída de consumo.
Una histórica elaboradora de conservas de San Rafael, Mendoza, cerró sus puertas hace un mes, tras tres meses de estar parada y los trabajadores no cobraron los sueldos ni saben si reabrirá. El impacto de la caída de consumo y las importaciones. Una modalidad que se repite en varias empresas, bajan las persianas y no importa nada más.
Alisan es una empresa fundada en 1951, reconocida por elaborar latas de tomate triturado, arvejas, duraznos en mitades, coctel de frutas, lentejas, entre otros productos de la marca Mora; sus dueños son Mario Oscar Cianci y Pedro Pascual Sánchez.
Gustavo Oros, empleado y delegado gremial contó al Diario San Rafael: «Creo que era un final anunciado. Nosotros todavía no tenemos ninguna respuesta de que haya quiebra ni nada. Hoy los cinco trabajadores efectivos, sumados a los doscientos y pico temporarios, nos quedamos en la calle y sin cobrar un peso. Hoy estamos tratando de sobrevivir a esta situación, con 50 y pico de años que tenemos cada uno de los trabajadores, tratamos de sobrevivir en el día a día».
Disputa entre socios
En el medio de la incertidumbre, el 22 de octubre uno de los socios, Pedro Pascual Sánchez, socio de Alisan, escribió una carta a los trabajadores. «Sé que el cierre de la empresa, por decisión ajena de mi parte, genera angustia e incertidumbre para ustedes y sus familias…El jueves 12 de marzo fui invitado a retirarme de la empresa por no estar de acuerdo con el socio mayoritario con el manejo de la compañía; estoy intentando ejercer mis derechos como titular del 5% de las cuotas sociales para obtener información y explicaciones sobre cómo llegamos a esta situación. Considero que lo sucedido requiere respuestas concretas y que no puede explicarse únicamente por las dificultades que atraviesa el país», escribió.
El socio explicó que intentó una convocatoria de acreedores, pero no logró ni una reunión con su socio de Alisan. Asegura que le envió cartas documento y le requirió información a través de la Justicia y nada. «Utilicen las herramientas que la ley les brinda para reclamar ante la empresa y defender sus derechos como trabajadores. Sepan que cuentan con mi apoyo y acompañamiento en ese camino», cerró.

El delegado de la planta da otra versión. En una de las reuniones con los dueños en las que participaron los trabajadores, uno de los socios, Cianci, habló de vender un inmueble para mantener la planta abierta, pero según contó Oros, la operación no se concretó porque Sánchez no quiso vender.
Sobre la carta, el delegado señaló: «No le creemos nada. Él quería ir a concurso y le dijo palabras textuales a su socio que le pusiera el candado y que cerrara la fábrica. Eso nos manifestó a nosotros«, dijo Oros al Diario San Rafael.
Desde el Sindicato de la Industria de la Alimentación, su titular Ricardo Bertero señaló: «Algunos empleados acumularon deudas salariales de entre siete y diez millones de pesos. Hay salarios pendientes, aguinaldos proporcionales, vacaciones e indemnizaciones. El gobierno provincial y el gobierno nacional son los dos culpables de que esto esté sucediendo, las industrias nacionales no les interesan para nada. Mecanismos como el Fondo de la Transformación y los fideicomisos para comprar hojalata permitían aliviar costos clave. Hoy el acceso al crédito está restringido y fabricar conservas exige un capital de trabajo que muchas empresas no pueden reunir», declaró en una entrevista en LV18 Radio San Rafael.
Fuente: BAENegocios

