El plan de estabilidad de Milei se choca con los precios de alimentos y tarifas, que duplican la inflación
Las consultoras anticipan que octubre cerrará cerca del 2% y noviembre se vienen aumentos fuertes en transporte, telefonía, educación, alquileres y prepagas.
El plan de desinflación Milei está haciendo agua. Las principales consultoras anticipan que octubre cerrará cerca del 2%, mientras tarifas y alimentos aumentan casi el doble.
Las proyecciones privadas ubican la inflación de octubre entre el 1,8% y el 2%. Eco Go que dirige Marina Dal Poggetto calcula 1,8% y Analytica de Ricardo Delgado estima 2%. Parte de la moderación se explica por la caída del 1,75% en indumentaria y calzado.
Los precios ceden donde los consumidores pueden postergar compras. En la comida ocurre lo contrario. Los relevamientos de LCG mostraron que los alimentos y las bebidas acumularon seis semanas consecutivas de aumentos y alcanzaron una suba del 4,4% en cuatro semanas. Las verduras encabezaron los incrementos con 7,9%, seguidas por los panificados, cereales y pastas, con 5,9%; bebidas e infusiones, con 5,6%; lácteos y huevos, con 3,9%; y carnes, con 3,6%.
El costo de la canasta duplica la inflación general y lejos de estar en una pendiente, sube. Septiembre ya había mostrado una inflación del 1,9%, con alimentos que subieron 2,3% y servicios que avanzaron 2,4%, frente al 1,7% de los bienes. En octubre la situación se agravó.
El economista Pablo Goldín sintetizó uno de los principales límites del programa. Según su análisis, el plan económico fue exitoso para reducir la inflación inicial, pero chocó contra un piso cercano al 2% mensual por el ajuste de las tarifas. La recomposición de los precios regulados se convirtió en una fuente persistente de presión sobre el índice. «El Gobierno puede enfriar la demanda, pero mantiene una política de actualización de servicios públicos que dificulta una desaceleración más profunda», sintetizó Goldin.
El economista Roberto Cachanosky fue más categórico. Advirtió que la inflación quedó «clavada en 1,9%» y sostuvo que el Gobierno viene «fracasando» respecto de las promesas de Javier Milei. «El Presidente había asegurado que para mediados de 2026 la inflación mensual comenzaría con cero. Sin embargo, octubre está por cerrar cerca del 2%, un nivel que se resiste a bajar», afirmó.
La distancia entre las promesas oficiales y los resultados concretos vuelve a poner en discusión la capacidad del programa para estabilizar los precios.
El economista Gonzalo Carrera aportó otra explicación. Según sus cálculos, los alimentos nunca estuvieron tan caros en dólares. Durante el último año, el tipo de cambio aumentó apenas 8%, mientras los alimentos comerciables subieron 36%, los bienes importables 25% y la inflación general alcanzó el 33%. En otros períodos, un dólar barato se traducía rápidamente en alimentos y productos importados relativamente más accesibles. Esta vez, la apreciación cambiaria no produjo ese alivio en la mesa de los argentinos.
Carrera atribuye esa diferencia a los altos precios internacionales de las carnes y los granos, que impidieron el abaratamiento de los alimentos. A eso se sumaron los aumentos de los costos energéticos y logísticos. El resultado fue que los precios de la comida quedaron en máximos históricos medidos en dólares.
El capítulo más sensible es el de los servicios públicos. Un relevamiento de la Universidad Nacional de La Plata mostró que las tarifas del AMBA acumularon un encarecimiento real del 15,2% entre comienzos de 2026 y septiembre. Entre los aumentos más importantes se destacan los colectivos, con 45,9% por encima de la inflación; el gasoil, con 27,1%; los ferrocarriles urbanos, con 26,8%; y el subterráneo, con 23,1%.
El panorama de noviembre agrega nuevas presiones. Los colectivos y el subte porteños aumentarán 3,9%, el doble de la inflación de septiembre. El boleto mínimo de colectivo pasará a $956,38 en la Ciudad y rondará los $1.263 en las líneas provinciales, mientras que el subte subirá de $1.817 a $1.887. Los peajes porteños también aumentarán 3,9%. La fórmula de actualización del transporte contempla la inflación de referencia más dos puntos porcentuales. Es decir, los boletos tienen garantizado un incremento superior al IPC.
Los colegios privados bonaerenses con subvención estatal podrán aumentar sus cuotas hasta 3% en noviembre y otro 3% en diciembre. En la Ciudad se anticipan ajustes cercanos al 2,7%, para las escuelas sin subsidio los aumentos podrías escalar hasta el 8%.
Las prepagas anunciaron incrementos de entre 1,7% y 2,95%, según la empresa y el plan. Medicus aplicará 2,95%, Sancor Salud hasta 2,88%, Swiss Medical 2,3%, Galeno 2,2% y OSDE entre 1,7% y 2,2%.
Movistar confirmó una actualización del 2,6% en telefonía móvil y lo acompañarían las otras compañías.
Pera lista no termina allí. Los contratos de alquiler que todavía se rigen por la antigua ley tendrán una actualización anual del 37%, mientras los acuerdos ajustados por inflación registrarán aumentos del 5,8% si la actualización es trimestral, del 7,8% si es cuatrimestral y del 12,9% si es semestral. AySA prevé un ajuste mensual de entre 1,5% y 2%, mientras mantiene pendiente una reforma que propone aumentos promedio del 22,6% para una parte de sus usuarios. La electricidad y el gas también esperan nuevos cuadros tarifarios, cuyos porcentajes definitivos todavía no fueron oficializados.
El Gobierno puede enfriar la demanda, pero mantiene una política de actualización de servicios públicos que dificulta una desaceleración más profunda
Según el relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), que se difundió este jueves, la inflación esperada por la población para los próximos doce meses alcanza el 35,9%. Y eso con el índice viejo del Indec, que Caputo no quiso actualizar. Si se ponderara el impacto real de los servicios en los ingresos, sería aún mayor.
Por eso, para millones de familias el problema no es cuánto marca el índice del Indec, sino cuánto queda del sueldo después de pagar las cuentas.
Fuente: LPO

