Por los incidentes en la estación Las Heras, habrá paro de subte en todas las líneas desde las 12
Hubo enfrentamientos entre la Policía y los metrodelegados. Piden que liberen a los que fueron detenidos.
Las seis líneas del subte y el premetro dejarán de funcionar este mediodía. La medida de fuerza responde que se agravó el conflicto con los metrodelegados, que esta mañana protagonizaron un enfrentamiento con la Policía, que terminó con detenidos. Por eso, los gremialistas anunciaron el paro por «tiempo indeterminado».
Entre los detenidos está Néstor Segovia, secretario adjunto de los metrodelegados, que estaba en la protesta de la estación Las Heras. Al salir de la estación escoltado por la Policía, Segovia, a los gritos, dijo que no debían parar por él, sino por la paritaria.
Al rato, Roberto Pianelli, secretario general de la agrupación, dijo ante los medios que a las 12 comenzaba el paro por tiempo indeterminado, hasta que «liberen a los compañeros».
«Desde las 12 no va a andar ni un solo subte, hasta que no liberen a los compañeros vamos a parar toda la red. Esto es producto de Rodríguez Larreta. El quería que paremos, que afectemos a los usuarios, vinieron a reprimir a nuestros compañeros, hasta que no los suelten no va a haber subtes», gritó Pianelli, y agregó: «Hicimos 25 días de protesta para no afectar, pero ahora no nos dejan otra alternativa que paralizar el subte».
Los incidentes comenzaron temprano, cuando la empresa intentó mover una formación para prestar servicio de emergencia y los trabajadores lo impidieron. Al mismo tiempo, se desplegó un amplio operativo policial con la infantería que, según los metrodelegados, fue «para apretar a los compañeros».

Paro de subtes. Néstor Segovia, secretario adjunto de los metrodelegados, fue detenido.
Tras una negociación con el personal policial, se acordó que los trabajadores dejaban las vías para subir al andén. Allí se registraron forcejeos y corridas, y se escucharon detonaciones que los metrodelegados denunciaron como balas de goma.

Paro de subtes en la cabecera de la línea E Foto: Jorge Sanchez
«Una locura inaudita. Bajaron tres carros de la guardia de Infantería, intentaron sacarnos del lugar de trabajo, los compañeros increparon al comisario, no tenía orden, se produjo un forcejeo y desde la parte de arriba tiraron balas de goma, aunque por suerte no le pegaron a ninguno. Es una vergüenza lo que hace Horacio Rodríguez Larreta, que quiere resolver un conflicto gremial a balazos de goma en lugar de en una mesa de negociación», denunció Roberto Pianelli, secretario general de Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP).
Además, se sumó que la línea D circuló con servicio limitadoentre Catedral y Carranza. Según la información oficial fue por la atención a un pasajero. Pero al mismo tiempo, a través de las redes y en las estaciones, los usuarios se quejaban por demoras en el servicio
Acá está el capo de los #Metrodelegados, Néstor Segovia, ocupando la cabina de la formación del #Subte H para impedir un servicio de emergencia ante el #paro. pic.twitter.com/I0obQR9z7E
La semana pasada los trabajadores realizaron el mismo esquema de medidas en las otras cuatro líneas, en días rotativos. Y las tras los incidentes de esta mañana, no se descarta que las medidas de fuerza se intensifiquen.
El paro afecta a unas 78.000 personas. Por eso, Subterráneos de Buenos Aires, la empresa estatal que controla la red, informó que las líneas de colectivo que hacen un recorrido similar a la E y la H reforzarán sus servicios: se trata de las 7, 126, 41, 61, 62 y 118.
La medida de fuerza es para reclamar la reapertura de la negociación paritaria, tras el acuerdo que firmaron el Gobierno porteño y la concesionaria Metrovías con la UTA, el sindicato que tiene la personería gremial de los trabajadores del transporte. Los metrodelegados, que en marzo tuvieron un fallo adverso de la Corte Suprema que les quitó la representación formal, exigen ser parte de la negociación, para conseguir un incremento mayor al 15,2% en tres cuotas que se firmó.
Del otro lado, Metrovías considera que el plan de lucha es “ilegal”, porque ellos llegaron a un acuerdo con el gremio reconocido por la ley. Por eso, empezaron a enviar telegramas de suspensión a los trabajadores que protagonizaron las medidas de fuerza, lo que a su vez llevó a un recrudecimiento de las protestas.


