El ministro de Cultura chileno renunció cuatro días después de asumir por haber cuestionado el Museo de la Memoria

El ministro de Cultura chileno renunció cuatro días después de asumir por haber cuestionado el Museo de la Memoria

De nada sirvió que se retractara. El desconocido nuevo ministro de Cultura de Chile , Mauricio Rojas, desató en menos de 48 horas un vendaval de críticas luego que en su perfil se recordaran sus opiniones sobre el Museo de la Memoria al que definió como un «montaje». Apenas cuatros días después de asumir, hoy presentó su renuncia.

Rojas había sido nombrado el jueves en el cargo, en el marco del acotado ajuste de gabinete que Sebastián Piñera realizó, a cinco meses de haber asumido su segunda administración.

Hasta el jueves se había desempeñado como encargado de contenidos de la Presidencia y era quien hacía los discursos de Piñera.

Tras su nombramiento, la prensa recordó la frase que Rojas escribió hace tres años en el libro «Diálogo de Conversos», calificando de «montaje» al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, que recuerda a las 3200 víctimas, entre muertos y desaparecidos, que dejó la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El museo «se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar», afirmó Rojas en el libro que escribió junto al hoy canciller Roberto Ampuero.

Aunque Rojas dijo que esa afirmaciones «ya no representan su pensamiento actual», sus declaraciones fueron duramente criticadas por personajes ligados al mundo cultural chileno, que exigieron de inmediato su renuncia por «relativizar» las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura.

«Como presidente de Chile y pensando solo en el mejor interés de nuestro país (…) he decidido aceptar la renuncia del ministro Mauricio Rojas», dijo hoy Piñera, en una intervención en el palacio presidencial de La Moneda.

En su reemplazo, el mandatario nombró a la arqueóloga Consuelo Valdés.

Sin embargo, durante su discurso, el presidente afirmó que tampoco comparte la «intención de ciertos sectores de nuestro país que pretenden imponer una verdad única y que no tienen ninguna tolerancia ni respeto por la libertar de expresión y la libertad de opinión de todos nuestros compatriotas».

El museo de la Memoria fue inaugurado en 2010 por la entonces presidenta Michelle Bachelet.

Fuente: La Nacion

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