Floda Reltih: el macabro seudónimo del acusado de matar a las israelíes

Floda Reltih: el macabro seudónimo del acusado de matar a las israelíes

Gil Pereg tenía una doble vida. En San Martín se hacía llamar Floda Reltih; es decir Adolf Hitler. La historia macabra del hombre que era testigo y terminó como acusado.

La historia de Gil Pereg tiene rebetes cada vez más macabros. El hombre, que está imputado por homicidio al ser el único sospechoso del posible asesinato de su madre y su tía, tenía una forma de vida extravagante, pero además había construido otra historia que al atar cabos genera más preocupación.

Aunque vivía en Guaymallén y se hacía llamar Nicolás, su nombre real es Gil Pereg. Pero además tenía otra vida en San Martín. En ese departamento manejaba un local de comidas y se hacía llamar Floda Reltih. El nombre, de difícil pronunciación, es escalofriante al leerlo de atrás para adelante: Adolf Hitler.

La connotación que arrastra el hecho de usar como seudónimo a uno de los peores criminales de la historia pasa mucho menos desapercibido al saber que es las víctimas eran ciudadanas israeslíes. Y también al tener en cuenta que Gil Pereg tenía en su casa un arsenal.

Ahora la policía y todo un equipo logístico requiza la casa para hallar los cuerpos. Creen que pueden haber sido enterrados en el patio de la casa o en el cementerio.

Una historia truculenta

La historia truculenta comenzó con la denuncia del propio Pereg por la desaparición de Lily Pereg y Pyrhia Sarusi. En una primer momento el joven era solo testigo y denunciante. Sin embargo la coartada no cerraba. Pereg había sido el último en ver con vida a las mujeres y todos los datos apuntaban a él.

En el allanamiento realizado en su vivienda hallaron rastros de sangre en una bolsa de cemento y también en una remera. Allí el trabajo del laboratorio fue fundamental, pues al cotejar el ADN de esas muestras y cruzarlas con los datos genéticos de las otras muetras tomadas en los cepillos de dientes de las víctimas dieron positivos. Esa coincidencia es el principal elemento de prueba para acusar a Gil Pereg.

Además, en las cámaras de seguridad del cementerio hay otros indicios. Hay una toma en la que se ve que las dos víctimas y el acusado ingresan a la casa. Pero no hay ningún registro de la salida de las mujeres. Incluso la cámara que toma de frente a la casa del acusado fue vandalizada: le cortaron los cables y no hay más registros.

Fuente: Mdzol.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *