Caballos retirados: un descanso después de 25 años en la Policía

Caballos retirados: un descanso después de 25 años en la Policía

Nueve equinos fueron “jubilados” de la Montada y donados a una granja educativa en la zona rural de Luján de Cuyo.

Mientras los chicos juegan, toman la merienda, los profesores preparan el próximo taller y los animales de la granja se están alimentando en sus corrales.

Nicolás. No los crió de potrillos, pero hoy se encarga de cuidarlos.  | José Gutiérrez / Los Andes

Quebracho, un alazán de más de 20 años come pasto y maíz en la puerta del corral. Se está adaptando a su nuevo lugar.  Está flaco y viejo, pero come muy bien y eso es un buen síntoma.

Es una tarde como cualquier otra en el espacio vivencial ubicado en el este de Perdriel, Luján de Cuyo, que cuenta con una granja educativa que administra la Fundación Cachypum.

En el corral se pueden ver varios caballos, la mayoría está pastando. No son muchos, serán unos 15 en total. “A este grupo de caballos que tenemos a la izquierda son los que utilizamos para equinoterapia, más al fondo está Durazno, que lo tenemos en guarda judicial y a nuestra derecha están los caballos que pertenecieron a la Policía y los recibimos en calidad de donación”, explica Marcelo Juri, presidente de la Fundación Cachypum.

José Gutiérrez / Los Andes

Hace un mes y medio que los caballos “jubilados” de la fuerza policial descansan en el corral de Perdriel. “Aquí están junto a otros caballos a vivir sus últimos años”, agrega Marcelo. Es que los 9 equinos  donados por la Provincia no serán utilizados para que los chicos que asisten regularmente al sitio paseen por el picadero.

Vale aclarar que durante la semana asisten personas con discapacidad y participan de talleres educativos, entre ellos equinoterapia.

Según explicó el responsable de la entidad, los caballos jubilados formarán parte de l grupo de animales que componen la granja educativa, destinada a alumnos de escuelas primarias de la provincia que desean conocer a los animales y cómo es la vida en el campo. 

“Son caballos  muy altos, que han prestado servicios para la fuerza policial, si bien son dóciles, tienen ya sus achaques ya que tienen entre 20 y 25 años. La mayoría padece artrosis, son como los viejitos, que han venido aquí a pasar sus últimos días en tranquilidad”, sentencia Marcelo, mientras muestra las libretas de salud de los caballos policiales. “Es que aquí continuamos con el seguimiento sobre su estado de salud”. 

José Gutiérrez / Los Andes

El hombre relata que con  “los policías” no tienen ningún tipo de problemas. “Tenemos que mantenerlos alejados de Durazno, el caballo que nos dió en guarda un juez. Era un caballo que pertenecía a un carretelero y presenta algunos problemas de adaptación con el resto”. De lejos se observa que Durazno realiza un movimiento pendular de su cabeza.

Sobre la donación de los animales se supo que en principio eran 10 caballos, cuando la provincia autorizó la donación de estos animales pertenecientes al Cuerpo de Policía de Montada del Ministerio de Seguridad. Pero en el transcurso del trámite de donación murió uno de ellos: Katriel. Los 9 restantes fueron recibidos por la entidad de bien público Cachypum, con personería jurídica aprobada por resolución  347/2009 de la Dirección de Personas Jurídicas dependiente del Ministerio de Trabajo, Gobierno y Justicia.

Los caballos de la Policía dejaron atrás sus días de recorridas por espacios verdes, nerviosas jornadas antimotines o tardes de fútbol y ahora descansan en la zona rural.

Afectados en la estabilidad y equilibrio

Dentro de los considerandos de la resolución que da de baja a los 10 equinos del Cuerpo de la Policía Montada, figuran certificados emitidos por el médico veterinario Gabriel Morgui que informa que los caballos a dar de baja son de edad avanzada y con patologías de enfermedades que afectan a la estabilidad y equilibrio del animal, impidiendo el normal funcionamiento en el trabajo. También se establece la baja definitiva del patrimonio de la Administración Pública Provincial y la donación correspondiente.

Los caballos donados son: Tonca, alazán, 24 años. Talismán, alazán, 25 años. Quebracho, alazán, 24 años. Mariachi, zaino, 23 años. Malacara, alazán, 25 años. Sandunga, alazán, 25 años. Sandocán, alazán, 13 años. Ícaro, zaino, 23 años. Visi, alazán, 13 años.

Fuente: Losandes

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