Boca ya está en los octavos y va por el Bi

Con gol de Sebastián Villa, el Xeneize venció 1-0 a Ferro y se clasificó a la próxima fase de la Copa Argentina, donde espera por de Racing o Agropecuario.

Boca. Su chapa. El peso específico de sus jugadores. Su buen momento. Su otra Copa. Los mata-mata. VillaRossi. Así habrá que explicar esta nueva victoria del equipo de Battaglia en un torneo que le sienta bien a su arquero en particular y al Xeneize en general. Es cierto que le costó, es verdad que Ferro lo hizo transpirar, pero ahí va el campeón, por una fase más, después de este 1-0 con el gol del delantero colombiano a los 32 del segundo tiempo, que hizo feliz a una multitud en La Rioja. ¿Y ahora? Ahora espera rival en octavos: Racing o Agropecuario (juegan a las 20).

Hay una marca, un sello, más que una racha. Una circunstancia imposible de soslayar: con Battaglia al frente, Boca ganó todos sus mano a mano. Algo tiene este equipo cuando debe jugar a todo o nada. Algo saca. Algo prevalece. Si no es su juego, es su resistencia a la adversidad, por qué no, su personalidad. Esta vez, ante Ferro, fue paciente. No se desesperó nunca. Lo fue acorralando, lo fue domando, le fue recortando ese entusiasmo ideal que tuvo su rival con la diferencia física y futbolística de sus jugadores y terminó por doblarle la muñeca. Todo, claro, a pesar de la enorme actuación de Miño, el arquero de Oeste.

Boca la pasó mal sobre todo en el primer tiempo. Ahí, Ferro encontró espacios, con Gómez por un lado, con Giaccone por el otro, con un activo Mosca, con un expectante Gordillo. Ya en esa etapa hizo lucir a Rossi y hasta pegó un tiro en el palo, en una jugada en la que la pelota tuvo una parábola rara, pero peligrosa al fin. El Xeneize se sintió tan incómodo, incluso, que hasta se lo vio a Battaglia desatado, enojado por la falta de precisión, pidiendo más concentración en las entregas y, sobre todo, más cuidado en las pérdidas.

Esa alerta hizo que Boca saliera con otras atenciones al segundo tiempo. Y que ya no fuera tan Villadependiente como en el primer tiempo. Es cierto que el colombiano terminó en un nivel alto, al punto de convertir el 1-0 con un pase preciso de Pol Fernández, pero antes, Vázquez falló tres cabezazos, Fabra tuvo un remate franco que le tapó Miño, Pol también contó con una y hasta Zeballos probó la gran resistencia del arquero de Ferro, que las terminó sacando todas, menos la del gol, claro.

Tan cierto es que Ferro fue un digno rival y que vendió cara su derrota, como que Boca, aún sin tener ese juego fluido del último tiempo, trabajó el partido como para terminar de imponerse en el resultado sin llegar a los penales. Le faltó, sí, la contundencia que tuvo en otros partidos, pero de nuevo fue insistente en su búsqueda, en su ataque y terminó quebrando la defensa rival cerca del final.

En una semana alterada por la sanción a Rojo y Benedetto (fueron castigados por faltar al entrenamiento del domingo), Boca volvió a sobreponerse a otra polémica con una victoria. Cada vez que necesitó ganar, lo hizo. Cada vez que un mata-mata lo puso a prueba, la pasó. Y ahora va por más. Ahora va por la defensa del título. Sí, señores, acá está el campeón…

Fuente: Olé