“Para un perro, detenerse a olfatear durante el paseo no es perder el tiempo”
La especialista Hannah Hart, veterinaria, aseguró que dejar que el animal explore con la nariz es clave para su bienestar emocional y mental.
Para muchos dueños, sacar a pasear al perro es una rutina rápida antes o después del trabajo, enfocada en que haga sus necesidades y se mueva un poco. Sin embargo, ese momento para el animal representa mucho más y es una oportunidad de descubrir el mundo a través de su sentido más desarrollado, el olfato.
La veterinaria Hannah Hart, en un artículo para PetMD, aseguró: “Detenerse a oler durante el paseo no es una pérdida de tiempo para el perro, sino una actividad tan importante como caminar o correr».
El olfato, la principal herramienta de los perros para conocer su entorno
El sentido del olfato en los perros está mucho más desarrollado que en los humanos. Este animal dedica una parte considerable de su cerebro a procesar esa información que recolecta.

Gracias a esta capacidad, los perros pueden identificar qué animales pasaron por un lugar, cuánto tiempo hace que estuvieron allí e incluso detectar cambios en el ambiente que para nosotros pasan desapercibidos.
Desde el American Kennel Club (AKC), los especialistas defienden los llamados sniff walks o paseos de olfato. Sostienen que impedir que un perro huela sería como llevar a una persona a un museo con los ojos vendados. Para ellos, esos minutos de exploración con la nariz ayudan a reducir el estrés y estimulan la mente del animal.
Cómo organizar un paseo olfativo con tu perro
Para empezar, solo hace falta salir a caminar con el perro usando una correa. Si el entorno lo permite, una correa larga —de entre 3 y 9 metros— le da más libertad para moverse y olfatear en zonas tranquilas.
La clave está en permitir que el perro se detenga a oler cuando lo desee, sin apurarlo ni apartarlo enseguida. Es importante dejar el teléfono de lado y prestar atención a lo que hace la mascota, observando cómo disfruta de la experiencia.
La paciencia es fundamental: cada perro tiene su propio ritmo y preferencias a la hora de explorar con la nariz. Al acompañarlo, se pueden descubrir nuevas facetas de su comportamiento y entender mejor sus intereses.
Fuente: TN

