Agruparán centros de salud por la falta de médicos en Mendoza
La medida generó malestar en algunos barrios donde los vecinos deberán trasladarse para recibir atención sanitaria. Los efectores se dividieron en COVID y No COVID.
El Ministerio de Salud reorganizó los centros de salud de la provincia y a su personal médico debido al avance del coronavirus y el cambio de estatus epidemiológico de la región metropolitana, que pasó a ser zona de “circulación comunitaria”.
Como consecuencia, se dividieron los efectores en dos categorías: Centro de Salud COVID, para la atención de personas con síntomas compatibles con la enfermedad; y Centros de salud No COVID para el resto de los servicios.
En tanto, otros mantendrán sus puertas abiertas pero con prestaciones mínimas ya que se reagrupó el recurso sanitario en determinados centros de la zona ante las dificultades que habrá para cubrir ausencias a causa de las rotaciones del personal cada 14 días y ante el posible avance de la pandemia en barrios vulnerables.
La estrategia sanitaria, que también ha sido utilizada en España, generó alarma en la población ya que los pacientes que se atendieron siempre en una sala, ahora deberán movilizarse a otro barrio para ver a un médico de una determinada especialidad. Según destacaron algunos profesionales de la salud, esto implicará que abandonen sus tratamientos.
Gabriel Mengual, director de la region metropolitana norte, aclaró que ningún efector fue cerrado. «La estrategia consiste en apuntalar los centros de salud georreferenciados donde sabemos que a medida que avance el virus pueda aumentar la demanda de atención y para que tengan una respuesta adecuada. Sin que se produzcan contagios cruzados de pacientes», sostuvo.
Desde la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMPROS), María Isabel Del Popólo, señaló que esto se da para organizar el sistema. “A lo mejor están necesitando gente”, dijo, y señaló que se puede acceder a esta estrategia “para cubrir hospitales, de acuerdo a la escasez del servicio. Más aún en una situación de pandemia».
Sin embargo, destacó que a los profesionales “no se los puede trasladar a más de 20 kilómetros de donde estaban realizando la prestación, salvo ante una necesidad de que quedara despoblado algún efector”, aclaró Del Popólo, y explicó que los centros habilitados deberían quedar “equidistantes a las distintas poblaciones”.

