Carolina Baigorria, “La reina del pueblo”

La reina de Monte Coman habló sobre su experiencia con los incendios que fuertemente golpearon su distrito. Como fue su trabajo y el de los vecinos durante los días que duró.

“Fue una emergencia, nos auto convocamos para ayudar,  porque los chicos no daban abasto con los incendios, y justo en esos días ocurrió el más grave, que se encontraba a 3 kilómetros del pueblo, detrás del cementerio. Todo empezó por una idea del delegado, Gustavo Torres, que era quien estaba acompañando a la gente de control de incendios y a los guardia parques”.


“Empezamos a buscar gente, se sumaron los vecinos del pueblo, mujeres que tienen experiencia en comedores, escuelas y que saben cocinar para muchas personas, yo me sume porque se me ponía la piel de gallina, fue preocupante, teníamos el fuego en las primeras fincas del distrito”.

Ante la necesidad de los brigadistas de un lugar donde comer, higienizarse y dormir, surgió la idea de utilizar el albergue de Monte. “Pedimos al padre Ismael las instalaciones y él, luego de pedir los permisos necesarios, nos facilitó la cocina para poder realizar la comida y las habitaciones para que los brigadistas pudieran descansar”.

Allí se constituyó la “casa” de los brigadistas, donde alrededor de 40 personas del pueblo trabajaron todo el día para devolver, de alguna manera, lo que estaban haciendo por ellos. “Ellos solamente iban a comer y descansar, porque la mayoría del tiempo se la pasaban en los incendios. En la cocina empezamos 5 y después llegamos a relevarnos por turnos, ya que cada uno tenía que seguir con sus obligaciones, algunas eran madres y llevaban a los niños ahí, otros teníamos que trabajar, como en mi caso que me iba y cuando regresaba, estaba hasta las 2 o 3 de la mañana preparando las viandas”, comentó Carolina.

Otro de los motivos por el cual solicitaron el albergue fue para darle un lugar de descanso a quienes llegaban a ayudar: “Al llegar apoyo de distintas partes no había lugar para que ellos paren, por ejemplo, un señor de Bahía Blanca nos contaba que dormía en el camión ya que la base es pequeña y no está equipada para tanta gente”.

Ante los rumores que surgieron sobre las necesidades expresó: “Al principio si faltó. Lo que pasó fue que el recurso (dinero) estaba, el tema era que los brigadistas estaban cansados de comer siempre lo mismo, por los horarios que regresaban no tenían posibilidad de comprar en ningún lado, por lo que tenían que comer lo que había”.

Sobre lo que vio y más le impacto, Carolina aseguró: “Verlos llegar cansados, con hambre, con las manos y pies con ampollas, ellos no querían ir al centro de salud, ya que decían que estaban acostumbrados, que era muy tarde, que ir les quitaba horas de descanso”.

Uno de los momentos más críticos fue cuando el fuego avanzó hacia a los campos cercanos al radio urbano: “Se veía desde cerca el fuego, hay gente que perdió animales, cierres, las tierras, todo”.

“Yo vivo ahí, como no acercarme, estaba ahí cuando estaba pasando, no sale de mi quedarme acostada en mi casa, viendo como los demás trabajan”.

Otro de los temas que generó confusión fue el de los medicamentos, a lo que Carolina aclaró: “Con respecto a eso, fue que se distorsiono todo. Cuando llegaban los brigadistas, lo que hacían era solo comer, bañarse y acostarse, y a veces, llegaban con dolor de cabeza entonces necesitaban un analgésico, y como ellos no querían ir al centro de salud, una chica se ofreció a llevar eso, pero hubo gente que público que eran necesarios medicamentos solo por querer ayudar y se desvirtuó todo”.

Saliendo del tema del incendio Carolina comentó como llegó a ser la soberana de su distrito: “Me propusieron ser reina, lo pensé unos días, solo por el tema de organizarme con los horarios, los viajes ya que hay muchas actividades, solo por eso lo pensé porque tampoco iba a comprometerme y después no ir, porque esto genera un costo para el municipio y si no vas, no está bien”.

Estudiante de educación primaria, habló sobre algunos de sus proyectos en el distrito: “Por lo que estudio, me gustaría trabajar con los niños en las escuelas, a veces el tema de la educación esta dejado de lado, a veces no llega mucha ayuda a las escuelitas rurales, no económica, sino en el tema cultura, los niños no conocen la ciudad, lo que se hace aquí, hay chicos que no conocen una obra de teatro, cosas pequeñas pero que hacen la diferencia”.

También explicó sobre cómo se encuentra su distrito en el tema “vendimia”: “Hace muchos años que no hay bodegas, pero si hay fincas de duraznos, peras, ciruelas, viñas, son fincas muy humildes, la mayoría no tiene tela antigranizo. Pasa que está mal remunerada la cosecha, pero como en Monte no hay más fuentes de trabajo, la gente sigue apostando a la finca”.

“Lo que yo valoro de estar en vendimia es tener la oportunidad de ser escuchado, eso viene bien, puedo aprovechar esta situación para comentar lo que se necesita en el pueblo”.

En cuanto a la experiencia que está viviendo como soberana distrital comentó: “A comparación con mis compañeras, por lo que veo en las redes sociales, no he tenido mucho tiempo de hacer campaña, he subido solo dos o tres fotos, no le he prestado mucha atención a la página por que no he tenido tiempo, ha pasado todo muy rápido”.

“Estábamos organizando el tema de los reyes y no lo pudimos hacer, se mezcló todo, por ejemplo en el albergue llegaban los proveedores, y como algunos colaboraban con plata, teníamos que llevar el control de todo eso para luego comprar”, continuo Carolina.

En cuanto a sus expectativas para la Fiesta Departamental, sostuvo «De cierta manera estas circunstancias arruinaron en algo la ilusión que tenia de cómo llegar al final. Con respecto a la fiesta si, la verdad que sí, pero en estos casos esta bueno tener un lugar, tener poder de convocatoria, poder llegar a los medios para dar a conocer la realidad de lo que pasa, poder hablar desde el lugar, sobre lo que falta y lo que no”.

“La fiesta queda en un lugar secundario, lo primero es ayudar a mi pueblo más allá de esta situación, una se tiene que comprometer con él, recorrer sus instituciones, porque vendimia es eso, mas allá de la promoción turística, de la fiesta, de la cultura, una tiene que trabajar en el distrito”.

Dentro de toda la desgracia, Carolina puede rescatar: “La solidaridad del pueblo, que nos unimos, que pude aprovechar la vendimia para poder ayudar, las demás reinas, ayudaron, algunas fueron, otras se juntaron a recibir donaciones, Lucia (Martínez) fue, consiguió una camioneta y llevaron las donaciones de allá”.

Para finalizar Carolina agradeció a todos los que colaboraron con el distrito en este momento duro que les toco vivir: “Quería dejar en claro que no fue un trabajo mío solamente, yo me ofrecí como voluntaria para ayudar, lo que tengo que valorar es el trabajo de mis compañeras reinas que todas juntaron ropa, mercadería, agua y se acercaron al albergue y vieron con sus propios ojos como se trabajaba”.

“A la gente del pueblo porque fueron los primeros que se acercaron a donar, a los comercios, a la municipalidad, la primer ayuda que llego fue de la gente de la municipalidad, que se movió, consiguió cosas y eso está bueno porque demuestra interés por parte del departamento”.

“A los brigadistas, a los bomberos de Monte Coman y a todos lo que llegaron a ayudar. Fue un trabajo en conjunto, ya que la lluvia no llegaba, había que apagar el fuego arriesgándose por el distrito. También a las mujeres que cocinaron dejando de lado sus obligaciones, para ayudar”.

Una soberana que se sacó sus atuendos, se puso el overol y estuvo allí, en el lugar que su gente la necesitaba, en uno de los peores momentos para Monte Comán, su majestad Carolina, hizo honor al espíritu de Vendimia.

Por  Rodrigo  Riquelme /  Elsanrafaelino.com

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