Cómo prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono

Cómo prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono

«Frente a las bajas temperaturas que llegan a nuestra provincia en invierno es fundamental que tomemos las precauciones necesarias a la hora de calefaccionar nuestros hogares u otros espacios cerrados.

Para evitar situaciones de riesgo para la vida de las personas y de los animales, es necesario realizar un mantenimiento, te mostramos algunos consejos a la hora de prender los calefactores.

  • Controlar con frecuencia el funcionamiento de las instalaciones y artefactos que utilizan gas o combustible;
  • Ventilar los ambientes;
  • No dormir con brasas o llamas encendidas dentro de la vivienda;
  • No usar el horno o las hornallas de la cocina para calefaccionar;
  • Colocar el calefón en ambientes abiertos o ventilados;
  • No encender motores a combustión (grupos electrógenos) en lugares cerrados;
  • Controlar que el color de las llamas de hornallas y estufas sea azul. Si es amarillo o naranja, se puede pensar en la presencia de monóxido.

Síntomas

  • Dolor de cabeza;
  • Mareos;
  • Somnolencia;
  • Debilidad o cansancio;
  • Náuseas y vómitos;
  • Pérdida de conocimiento;
  • Convulsiones;
  • Palpitaciones;
  • Dolor de pecho.

En ocasiones, los síntomas se parecen a los de una intoxicación alimentaria o una gripe. En bebés, niñas y niños pequeños, produce irritabilidad, llanto y rechazo de alimentos.

Estar alertas y prevenir: tips a la hora de encender las estufas

¿Qué es el Monóxido de Carbono?

El monóxido de carbono es una sustancia tóxica que ingresa al cuerpo a través de la respiración y que puede provocar dolor de cabeza, náuseas, vómitos, desmayos e, incluso, la muerte.

Además, el monóxido es altamente peligroso porque no es detectable a través de los sentidos: carece de olor, sabor y color y tampoco irrita los ojos ni la nariz.

Por eso, desde el SINAGIR se informa que es importante que las personas tengan en cuenta los siguientes datos y recomendaciones: