Después del ataque al perro, una yarará mordió a un empleado en la pileta de la UNCuyo
Ocurrió cuando limpiaba el predio. El hombre, de 36 años, fue llevado al hospital Lencinas. Fue dado de alta tras aplicarse el antídoto.
Tras el ataque a un perro en El Challao, un empleado de la Universidad Nacional de Cuyo fue mordido por una yarará, algo que generó preocupación este mediodía, ya que el hecho sucedió en el sede de Deportes de la institución. Afortunadamente, el hombre fue dado de alta pasadas las 14 tras la aplicación del antídoto.
Desde la UNCuyo confirmaron el episodio. La víctima, identificada como Adrián Oviedo de 36 años, trabaja en la Universidad y sufrió la mordedura de la víbora esta mañana, cuando estaba desempeñando tareas de limpieza cerca de la pileta, que está inhabilitada.
Ante lo ocurrido, el hombre fue llevado de urgencia al hospital Lencinas para ser atendido y evaluado, ya que los tiempos para actuar resultan cruciales en este tipo de casos.
A la víctima se le aplicó el antídoto, lo que permitió su pronta recuperación. Pasadas las 14, el hombre fue dado de alta.
«Se le dio intervención al área de higiene y seguridad de la UNCuyo para que inspeccione el predio, además de que se va a llamar a la Dirección de Recursos Naturales Renovables de la provincia para prevenir este tipo de casos», explicaron desde la Casa de Estudios, que llamaron a la tranquilidad de la comunidad educativa, ya que la piscina no está abierta al público.

Por su parte, el jefe del Departamento de Toxicología, Sergio Saracco, aclaró que, generalmente, no son casos graves los ataques de yarará. «El veneno es necrotizante y altera la coagulación. El momento de la mordedura genera un dolor creciente en la zona y puede producir descenso de la presión arterial. En un par de horas se corrige con el suero«, dijo.
«No es la situación de las zonas tropicales. Acá las víboras son más tranquilas. Los hechos suceden cuando alguien se encuentra a las víboras de manera sorpresiva», aclaró.

Y luego precisó acerca de la atención a tiempo: «El tiempo de actuación es fundamental (6 horas). No hay que hacer cortes ni succionar ni aplicar barro en la zona afectada, ya que complica la situación».

«Hemos tenido casos recientemente en la zona de El Challao, en los barrios en la zona de la avenida Champagnat, en Tunuyán y en San Rafael. Esta es una realidad que tenemos», agregó, y explicó que por las altas temperaturas las serpientes salen a buscar sus alimentos.
Otro factor que destacó fue el incendio de septiembre ocurrido en el cerro Arco. Según Saracco, las víboras se vieron obligadas a bajar y buscar roedores en zonas cercanas a la población.
Fuente: Losandes

