Día de la mujer, un día para recordar la lucha
La fecha, ya característica, no tiene que ver con una celebración; sino con un recordatorio de la lucha diaria, por la igualdad en todos los ámbitos de la vida.
Celebrar la fecha, es sin duda, distorsionar el verdadero sentido del Día de la Mujer. Cada 8 de marzo, recordamos la lucha por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de los derechos, motivado por un suceso trágico en 1908; cuando murieron 129 mujeres en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo en reclamo por una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían.
Esta lucha creció y se transformó en un movimiento que ya no va a parar. Hoy, pese a que ya pasaron 113 años de aquel acontecimiento, las mujeres siguen siendo tratadas con desigualdad, intelectual, emocional, laboralmente por el solo hecho de su condición. Todavía no hubo cambio de paradigma, respecto al trato que recibe el hombre. La mujer sigue siendo “el sexo débil”, aunque haya demostrado tener la capacidad resolutiva en cualquier ámbito. Hay una colectividad por deconstruir, convicciones e ideales por cambiar para crear una sociedad más justa para todos.
Esta tarde, San Rafael, como en muchos puntos del país se movilizó. Cientos de mujeres se concentraron en el Km 0 y marcharon hasta el poder judicial. Pero no se festejó nada; porque cuando las injusticias, los abusos, los maltratos y los femicidios se suceden uno atrás del otro, no hay nada que celebrar. El pedido de justicia, equidad; derecho a la vida, a caminar sin miedo, fue el grito de desahogo de cada mujer y niña que estuvo presente.
Derecho, igualdad y reconocimiento.












