El board del FMI se reúne para aprobar la tercera revisión del programa y girar 6.000 millones de dólares al Banco Central

El board del FMI se reúne para aprobar la tercera revisión del programa y girar 6.000 millones de dólares al Banco Central

Kristalina Georgieva estará a cargo de la última reunión de directorio del año que servirá para avalar los efectos económicos del plan de estabilidad diseñado por Sergio Massa y fortalecer las reservas públicas de la Argentina.

El board del Fondo Monetario Internacional (FMI), liderado por Kristalina Georgieva, resolverá hoy en Washington aprobar la tercera revisión del acuerdo de refinanciación de la deuda de 45.000 millones que tomó Mauricio Macri cuando ocupaba la Casa Rosada. Tras la aprobación del directorio del FMI, se enviarán 6.000 millones de dólares (en Derechos Especiales de Giro, DEG,s) para robustecer las reservas del Banco Central.

La decisión del board del FMI exhibe el respaldo explícito de la Casa Blanca al ministro Sergio Massa y el apoyo implícito de Cristina Kirchner al Plan de Estabilización del Palacio de Hacienda, que se basa en una receta económica que siempre fue resistida por la Vicepresidenta, La Cámpora y Máximo Kirchner.

“La prudente gestión macroeconómica y los esfuerzos para movilizar financiamiento externo están respaldando la estabilidad macroeconómica se está restableciendo el orden fiscal, moderando la inflación, mejorando la balanza comercial y fortaleciendo la cobertura de reservas”, señaló el Staff del FMI en un documento oficial firmado por Luis Cubeddu, Director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental, y Ashvin Ahuja, Jefe de Misión para la Argentina.

Ese reporte del Staff será tratado y aprobado por el directorio del Fondo, que decidirá también que los objetivos del programa permanecerán sin cambios durante el año próximo. Eso significa que Massa tiene que reducir el déficit primario de las cuentas públicas del 2,5% del PBI previstos en 2022 al 1,9% del PBI en 2023.

Es decir: el Palacio de Hacienda deberá ajustar el gasto público en un año de elecciones presidenciales y con la sentencia de la Corte Suprema a favor del reclamo del Gobierno de la Ciudad que logró una medida cautelar que frenó la poda unilateral de los fondos coparticipables ejecutada por Alberto Fernández hacia fines de 2020.

Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa durante un acto partidario del Frente de TodosAlberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa durante un acto partidario del Frente de Todos

“Si bien se han logrado avances, las condiciones macroeconómicas siguen siendo frágiles y la implementación firme del programa será esencial en el futuro”, sostiene el staff report que abordará hoy el directorio del FMI.

La descripción que hace el informe sobre la precariedad de la situación económica funciona como un corset para Massa. Y ese corset -en los próximos meses- se puede transformar en un punto de inflexión en las relaciones de pura diplomacia política que mantiene el ministro con Cristina y los gobernadores peronistas.

La vicepresidente, los mandatarios provinciales y Massa saben que no es posible ganar las elecciones de 2023 con un ajuste del gasto público como exige el Fondo Monetario Internacional. Una premisa empujada por el board del FMI que se agravará con la pérdida de los porcentajes de la coparticipación federal que regresarán al gobierno porteño tras la sentencia de la Corte.

Massa es confiable para la Casa Blanca, la Secretaría del Tesoro y el directorio del FMI, y un cambió de ritmo en las metas del acuerdo de Facilidades Extendidas, puede convertir en papel mojado sus relaciones de poder con el establishment político y financiero de Washington.

Desde esta perspectiva, si CFK y los gobernadores oficialistas concluyen que el acuerdo con el Fondo complica sus posibilidades electorales, empujarán una arremetida interna que podría desatar una nueva crisis institucional en el Gobierno del Frente de Todos.

Alberto Fernández y Massa ya tuvieron en cuenta esta alternativa política y Georgieva se comprometió a flexibilizar las metas del programa del FMI ante una eventual ofensiva palaciega liderada por CFK.

La directora del FMI prefiere aflojar el corset del gasto público que enfrentar los cuestionamientos de los directores de Estados Unidos, Japón, Canadá, Alemania y el Reino Unido, que desconfían de la Casa Rosada y su sentido del compromiso institucional.

Georgieva conoce la opinión de Cristina y Máximo Kirchner acerca del plan del FMI, y no tiene dudas en aplacar la reducción del gasto público antes que afrontar una nueva crisis de la deuda con Argentina.

Cuando termine la reunión del Board en DC habrá un comunicado oficial anunciando que se aprobó la tercera revisión y que el FMI girará 6.000 millones de dólares al Banco Central antes de Nochebuena.

Fuente: Infobae