El riesgo país vuela y sube a 710 puntos básicos: qué está pasando

El riesgo país vuela y sube a 710 puntos básicos: qué está pasando

Con un salto de más de 5% en la jornada, el índice que mide el JP Morgan vuelve a trepar este martes 20 de octubre y escala por encima de los 700 puntos. Qué factores potencian la suba.

Los inversores financieros ya no solo miran las elecciones del año próximo. Ahora también se preguntan de dónde saldrán los dólares para pagar los vencimientos de deuda de 2027 y, sobre todo, los de 2028. Si gana la oposición más cercana al kirchnerismo y el país sigue sin acceso a los mercados internacionales de crédito, esa cuenta podría no cerrar. Ante la falta de respuestas claras, empezaron a vender bonos soberanos, y esa desconfianza se refleja en el riesgo país, que hoy escaló a 710 puntos básicos, una suba de más de 5,2%, para luego descender a 684, aunque todavía por arriba del cierre de ayer.

En el último mes, el indicador acumula un alza de 13% y, en lo que va del año, de 20%. Si bien el contexto internacional es más adverso, la Argentina se desacopló por completo y sus bonos registraron el peor rendimiento entre todos los países emergentes, dijo hoy la consultora Outlier.

Un dato alimenta la inquietud. Los depósitos del Tesoro en moneda extranjera perforaron los US$1000 millones y se ubicaron en US$980 millones, frente a vencimientos de Bonares y Globales por unos US$4500 millones en enero próximo.

Vencimientos de deuda en moneda extranjera del Tesoro y del Banco Central
Vencimientos de deuda en moneda extranjera del Tesoro y del Banco Central

El Gobierno repitió varias veces en las últimas semanas que tiene una “bazuca” de dólares para atravesar 2027 sin sobresaltos. Primero habló de US$75.000 millones —que incluyen la línea de liquidez de US$20.000 millones con el Tesoro de Estados Unidos— y, después, el presidente Javier Milei la elevó a US$125.000 millones. Pero los fondos de inversión todavía dudan.

“Hay muchas dudas afuera”, resumió un economista de contacto habitual con inversores financieros respecto de la incertidumbre que genera el proceso electoral del año próximo. En Wall Street hacen cuentas para saber si alcanzará para contener la demanda dolarizadora de los ahorristas y pagar las deudas en una economía que nunca recuperó el acceso al mercado internacional de crédito, cerrado desde 2018.

La desconfianza persiste pese a que la Argentina se encamina a cerrar el año con exportaciones récord, por encima de los US$100.000 millones, impulsadas por la mayor producción del agro, petróleo, gas y litio, y por los altos precios internacionales del oro y de las materias primas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que “el principal riesgo no es la elección ni el mercado cambiario, sino perder la oportunidad”.

Pero, tras reunirse con fondos en Nueva York, el Banco Galicia señaló en su último informe que los inversores quieren ver flujos efectivos y un mecanismo claro de acumulación de reservas en el BCRA, más que estimaciones agregadas de divisas. La cifra oficial de US$75.000 millones, según el banco, no logró convencerlos.

Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo
Javier Milei y su ministro de Economía, Luis CaputoNatacha Pisarenko – AP

La duda no está puesta tanto en 2027, sino en lo que viene después. Si en las elecciones del año próximo hubiera un cambio de gobierno y la nueva administración siguiera sin tener acceso a los mercados, ¿con qué fondos se pagarían los vencimientos de US$27.000 millones de 2028? Esa pregunta es la que empuja al riesgo país, que triplica el promedio de la región. Hoy, el mercado le exige a la Argentina una tasa más alta que a Angola, Ecuador, Nigeria o Egipto, según los datos del Galicia.

El problema de fondo es que la Argentina tiene pocos ahorros y vencimientos muy concentrados. Las reservas suman US$50.000 millones, apenas el 7,4% del PBI, según un relevamiento del Banco Provincia. Perú tiene el colchón más alto de la región, equivalente al 26,9% de su economía (US$90.214 millones), y por eso su moneda se mantiene estable pese a la volatilidad política de las últimas décadas. Solo Ecuador, una economía dolarizada, muestra un ratio de reservas y PBI similar al argentino, de 7,5%. El promedio de los 10 principales países de la región, sin contar a la Argentina, es de 15,3%, más del doble del nivel local.

Más reservas en América Latina en general implica menor riesgo país y mayores posibilidades de refinanciar deuda. Perú, pese a su inestabilidad política, tiene un riesgo país de 116 puntos básicos. Uruguay, que combina reservas altas con estabilidad política, de apenas 77.

Las cuentas que generan dudas

El año próximo, la Argentina enfrenta vencimientos por US$29.000 millones, según la consultora de Fernando Marull (FMyA). Son US$4000 millones más que lo previsto en el programa financiero que presentó Caputo en junio, que no incluye los pagos de Bopreal, la deuda a la que el Banco Central tiene que hacer frente por la falta de reservas en 2024.

De acuerdo con FMyA, hay US$15.500 millones asegurados, entre renovaciones de créditos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos, bonos colocados en el mercado local y el ahorro de este año. Otros US$3500 millones están en negociación, a través de privatizaciones como AySA, Belgrano Cargas y las centrales eléctricas de Enarsa, y préstamos bilaterales. Aun así, faltarían US$10.000 millones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, busca llevar tranquilidad a los inversores en un contexto donde los bonos soberanos argentinos registraron el peor rendimiento entre todos los países emergentes
El ministro de Economía, Luis Caputo, busca llevar tranquilidad a los inversores en un contexto donde los bonos soberanos argentinos registraron el peor rendimiento entre todos los países emergentesMauro V. Rizzi

Además, el Tesoro puso pausa a las colocaciones locales de deuda en dólares (AO29), que debían aportar US$800 millones más en 2026 y otros US$5000 millones en 2027.

Si no consigue ese financiamiento, el Gobierno deberá usar reservas para pagar la deuda y tendrá menos margen para contener el dólar, justo cuando los argentinos suelen dolarizarse, es decir, antes de votar.

Marull estima que la compra de dólares de los residentes llegaría a US$32.000 millones en 2027, unos US$2600 millones por mes, aunque no de forma lineal. En 2025 hubo meses de entre US$5000 millones y US$6000 millones. En el mercado interpretan que Caputo está dispuesto a vender todos los dólares que sean necesarios para contener el tipo de cambio y evitar que se acelere la inflación.

El BCRA, en tanto, acumula dólares, pero a un ritmo irregular. Compró US$2200 millones en julio, US$770 millones en agosto y apenas US$470 millones en septiembre, un dato que inquietó a los inversores, según Galicia. Por eso, en lo que va de octubre volvió a acelerar y ya suma US$1000 millones.

Pero la mayor inquietud está en 2028, cuando vencen alrededor de US$30.000 millones, entre deuda local e internacional. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof —a quien los inversores ven por ahora como el principal referente opositor—, y su equipo afirman que no caerán en default. Aun así, el mercado duda de cómo se refinanciarían esos vencimientos sin acceso al mercado internacional.

“Si Kicillof no tiene acceso al mercado, no cierra el número para evitar un default. Pueden llegar a quedar US$20.000 millones de reservas y hay que pagar US$30.000 millones de deuda en 2028”, calculó un operador.

“Por más que digan que hay voluntad de pagar, no sé de dónde va a salir. Los inversores ven que solo está Kicillof en la oposición y les agarra pánico”, agregó. Es lo que le ocurrió a Martín Guzmán en 2020. La deuda no era alta respecto del PBI, pero los vencimientos eran fuertes y no había acceso a los mercados.

Fuente: Lanación