El Supremo de Estados Unidos avala la prohibición a las atletas trans en los deportes femeninos

El Supremo de Estados Unidos avala la prohibición a las atletas trans en los deportes femeninos

El alto tribunal da la razón a Idaho y Virginia Occidental con una sentencia con consecuencias en todo el país.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos dio este martes por buenas dos leyes de Estados republicanos que prohíben a las atletas trans participar en deportes estudiantiles femeninos. Como es norma en el alto tribunal, la sentencia va mucho más allá del caso concreto y acarrea cambios en los derechos de ese colectivo en todo el país. Hay otros 25 Estados con normas similares.

La supermayoría conservadora del tribunal da así la razón a Idaho y Virginia Occidental, dos territorios con leyes impugnadas por dos atletas trans a las que esas normas impedían competir. Las demandantes argüían que excluir a una estudiante transgénero de los equipos deportivos femeninos viola el Título IX, conquista legislativa de los años 70 contra la discriminación, o la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que garantiza la igualdad de todos ante la ley. Se trata de Lindsay Heckox, alumna universitaria, y Becky Pepper-Jackson, deportista de 15 años, campeona estatal en su categoría.

El argumento jurídico del fallo sostiene que el Título IX, ley federal estadounidense de 1972 que prohíbe la discriminación por sexo en programas educativos que reciben fondos federales, permite a las escuelas mantener equipos deportivos separados para mujeres y hombres definidos por el sexo biológico. Y concluye que, bajo esa interpretación, Virginia Occidental ha actuado de acuerdo a la ley.

Este martes era el último día de un curso judicial convulso, como todos desde que el Supremo cuenta con una supermayoría conservadora de seis jueces, inédita desde los años treinta.

Entrenador de baloncesto

La opinión mayoritaria la firmó uno de ellos, Brett Kavannaugh. Nombrado durante la primera presidencia de Donald Trump, tiene un pasado como entrenador de baloncesto femenino. En su escrito, señala que los estados pueden acatar la sentencia, pero también dice que los atletas transgénero que desean competir merecen respeto. “Ningún estudiante, independientemente de su postura sobre el tema —ya sea mujer biológica o persona transgénero—, merece ser marginado o vilipendiado», escribe Kavannaugh.

Las tres jueces liberales del Supremo votaron en contra. La opinión disidente corrió a cargo de Sonia Sotomayor, y en ella expresa su preocupación por las consecuencias de la sentencia en la litigante y en las “personas desposeídas” como ella.

La participación de las atletas trans en los deportes femeninos se ha convertido en los últimos años en un campo de batalla en la guerra cultural entre conservadores y progresistas en Estados Unidos. Y el presidente de Estados Unidos ha hecho bandera de la lucha por lograr que salgan adelante normas como las que el Supremo sancionó este martes.

Tras conocerse el fallo, Trump, que colocó el tema en el centro de la campaña que lo devolvió a la Casa Blanca pese a afectar a un número muy reducido de personas, publicó el siguiente mensaje en Truth (las mayúsculas son suyas): “GRAN VICTORIA: El Tribunal Supremo de Estados Unidos acaba de FALLAR EN CONTRA DE QUE HOMBRES PARTICIPEN EN DEPORTES FEMENINOS. ¡Vaya! ¡¡¡Eso zanja esa situación ridícula!!!“. El año pasado, Trump ordenó a las agencias federales que retirasen la financiación a las escuelas que permiten la participación de atletas trans en deportes femeninos.

El fallo del Supremo ahonda en una tendencia del alto tribunal de recorte de los derechos del colectivo. En el curso pasado, sus nueve jueces dictaron una sentencia, resuelta, de nuevo, con un 6-3, que dio la razón a Tennessee en su decisión de prohibir los tratamientos de género a menores. Con ese fallo, sancionó además las leyes de al menos 26 Estados gobernados por el Partido Republicano que han prohibido desde desde 2021 la administración de esos cuidados hasta los 18 años, con el consentimiento de los padres y asesoramiento médico.

Este martes, un grupo de activistas que portaban carteles con mensajes como “salvemos el deporte femenino, celebró la sentencia a las puertas del Supremo. Entre ellas, estaba Maggie McKneely, directora de relaciones con el Gobierno de una organización llamada Mujeres Preocupadas por Estados Unidos.

Contó a EL PAÍS que parte de su labor pasa por la aprobación de ”leyes sobre el deporte femenino» como las dos que recibieron un respaldo de la mayoría conservadora del Supremo, lo que, según McNeely “demuestra que el país está ahora en una buena trayectoria”. “Nos decantamos [en el pasado] por un extremo, el de ignorar la realidad biológica e intentar hacer como si el sexo no importara, pero ahora nos estamos yendo hacia el lado opuesto: volvemos a afirmar que, en realidad, sí importa, que los hombres y las mujeres están creados de forma diferente y que eso es especialmente importante en el deporte”.

Joshua Block, abogado especializado en los derechos de los colectivos LGTBI del Sindicato Estadounidense de las Libertades Civiles (ACLU son sus siglas en inglés) definió el fallo como “desgarrador” para las demandantes “y para las niñas transgénero como ellas”, que, añadió “no han pedido más que las mismas oportunidades de las que gozan sus compañeros”.

La sentencia aumenta asimismo la presión sobre los 23 estados que aún permiten la participación de atletas trans en el deporte femenino. Dos de ellos, Washington y Colorado, gobernados por demócratas, tienen convocados sendos referendos para la cita con las urnas de las elecciones legislativas del próximo mes de noviembre.

Fuente: Elpaís