Los sin códigos, robaron en un carrito callejero
Por el solo hecho de robarle a otras personas no hace falta agregar calificativos, todos las personas de bien entendemos de quienes hablamos, ahora robarle a un trabajador, que se gana la vida haciendo comidas en la calle, le agrega un plus al calificativo de delincuente, aunque es irreproducible.
Este martes cerca de las 20, la víctima denunció que en su carro de comidas, ubicado en avenida Mitre, personas sin escrúpulos, luego de romper la puerta de ingreso, le robaron dos garrafas de 10 kg y un microondas.
Ante cualquier ilícito se revuelve el estomago, ahora cuando es a un trabajador, robarle la posibilidad de poder ganarse el pan, nos deja sin palabras, mejor dicho con algunas que no se pueden repetir.

