Lucha antigranizo: importante reunión por el cierre del aeropuerto Santiago Germanó

Lucha antigranizo: importante reunión por el cierre del aeropuerto Santiago Germanó
En las instalaciones de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, tuvo lugar una importante reunión sobre cómo será el funcionamiento del Sistema de Mitigación de Granizo a partir del miércoles 1 de febrero, cuando sea cerrado el aeropuerto local Santiago Germanó.
Por las obras que se realizarán en el espacio ubicado en Las Paredes, se estima que el mismo estará inoperativo hasta el domingo 2 de abril.
El presidente del Directorio de Aeronáutica Mendoza Sociedad Anónima (AEMSA), Marcelo Japaz, señaló que evaluaron que, mientras duren las obras en el aeropuerto local, los aviones de la lucha antigranizo operasen desde General Alvear y Malargüe, pero el primer aeropuerto no está habilitado para maniobras nocturnas, y el segundo tiene problemas de dotación de personal.
En ese sentido decidieron operar desde Mendoza, teniendo el vuelo una hora de duración (media de ida y media de vuelta).
Japaz reconoció que no es lo que hubiesen querido, pero es la situación a la que se enfrentan, debido a que las obras no se pueden realizar en invierno por aspectos constructivos.
En esa línea, aseguró que AEMSA cuenta con todos los recursos necesarios, entre ellos cuatro aeronaves en óptimas condiciones, y todo el personal disponible.
Asimismo, aclaró que solo serán trasladadas las operaciones aéreas, no las del Radar Meteorológico, que seguirán siendo realizadas desde San Rafael.
Japaz garantizó que hay stock suficiente de bengalas hasta la finalización de la temporada, ello facilitado porque se producen en el departamento de Lavalle.
Por su parte, el gerente de AEMSA, Horacio Pessano, se refirió a distintos términos operativos, entre ellos que los aviones tienen una autonomía diurna de tres horas y media, y una nocturna de dos horas y media. En ese marco, posiblemente se utilicen los cuatro aviones de forma más regular, de manera escalonada para dar tiempo a la recarga de bengalas/combustible.
Pessano destacó que desde octubre a la fecha, en un 70% de las sesenta tormentas que se han registrado en el oasis sur, han participado uno o dos aviones provenientes del norte provincial.
Además, se refirió a la previsibilidad con que podrán trabajar, considerando que la velocidad promedio de una tormenta es de 40 km/h, y transcurren de dos a tres horas, entre que nace, se desarrolla y se desplaza hasta el área cultivada.
No obstante, reconoció Pessano, puede ocurrir que la tormenta se genere en una zona con cultivos y sea explosiva en media hora; en ese caso, podrán actuar recién cuando la tormenta esté desarrollada.
En tal sentido, explicó que -de acuerdo a las estadísticas- en febrero se producen entre diez y doce tormentas, de las cuales cinco/seis tienen una intensidad fuerte.
Por último, aclaró que los aviones no disipan la tormenta (solo siembran la nube para que se reduzcan los parámetros de granizo), y que en otros países está comprobado que puede aumentar la precipitación de agua hasta en un 30%.
Del encuentro fueron parte, además, el presidente de la institución, Hugo Tornaghi; el vicepresidente II, Roberto Ríos; el gerente, Alejandro Flores; Sergio Dumé, en representación de Edgar Rodríguez, coordinador en el sur del Ministerio de Economía y Energía provincial; el presidente de la Específica de Ganadería, Eduardo López; Claudio Manrique, integrante de la Específica de Agricultura; el director, Daniel Rosendorn y el titular de la Sociedad Rural San Rafael, Marcelo Serrano.