Luz: recortarán un fuerte pedido de aumento de las distribuidoras

Luz: recortarán un fuerte pedido de aumento de las distribuidoras

Edemsa y las otras empresas provinciales no sólo quieren cobrar una suba por la inflación registrada, sino que además han incluido en el planteo una proyección para el futuro. Es así que el pedido empresario alcanza entre el 130 y 140 por ciento, con un impacto concreto en la factura del 45 por ciento. Para el EPRE, eso «no corresponde jurídicamente». En consecuencia, el aumento tarifario previsto para mayo rondaría el 16 por ciento.

El Estado provincial se ha comprometido a atajar la pretensión de las distribuidoras eléctricas mendocinas de cobrar aumentos «a cuenta» de la inflación que se registrará en los próximos meses.

Por lo menos eso es lo que dice la presidente del EPRE, Jimena Latorre, quien dio este viernes explicaciones del proceso que está en marcha para actualizar la tarifa según la inflación.

Los costos y la ganancia de llevar la electricidad a cada casa se refleja en el Valor Agregado de Distribución (VAD), que es uno de los componentes fuertes de la factura que pagan los usuarios. Ese VAD se puede revisar cada año y, en la correspondiente a 2019, Edemsa y el resto de las once distribuidoras eléctricas provinciales tienen una pretensión fuerte: piden un aumento que va del 130 al 140 por ciento.

Si se aceptara este pedido empresario, la factura de la luz podría subir en el orden del 45 por ciento en los próximos meses. Sin embargo, en el EPRE, hay un cálculos muy diferente.

Según el órgano de control del Estado provincial, corresponde «solamente» otorgar el 68 por ciento de aumento por inflación en el VAD. De ese modo, la factura subirá en promedio el 16 por ciento, poco más de un tercio de lo que piden las empresas.

Latorre explicó el por qué de esta diferencia en una entrevista de Radio Nacional: «La gran diferencia entre los pedidos de las distribuidoras y los números del EPRE es temporal. Ellos no sólo calculan el año transcurrido, sino que también hacen una proyección de inflación, lo cual jurídicamente no corresponde, ya que las actualizaciones se aplican a índice vencido», explicó la funcionaria.

La decisión final no es del EPRE, pero es un hecho que su criterio tendrá fuerte incidencia hacia el final de proceso, que se produciría en mayo, cuando Alfredo Cornejo firme el decreto que determinará la suba definitiva de la luz.

Hay que recordar que el servicio eléctrico ya tuvo un aumento. En enero, la tarifa se incrementó 26 por ciento en promedio, aunque por un factor ajeno a la caja de las distribuidoras locales: subió el denominado «costo abastecimiento», que regula los precios de producción y transporte de la energía.

Este valor se administra a nivel nacional y subirá dos veces más en el año (mayo y agosto).

Mientras tanto, el proceso para darles un aumento del VAD a las distribuidoras de la provincia se produce en momentos en los que hay cierta incertidumbre a nivel oficial por las deudas que arrastra la principal prestadora de Mendoza: Edemsa.

A pesar de que cuenta hoy con «tarifa plena», la empresa eléctrica más importante de Mendoza tiene una deuda que ronda los 2.500 millones de pesos con Cammesa por la compra de energía, y no se descarta que pueden sancionarla con restricciones o cortes.

Fuente: Mdzol.com

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