Mataron a su esposa a balazos frente a él tras un «robo», pero la Justicia descubrió su plan macabro
Ella le había pedido el divorcio. El hombre fue condenado a 26 años de prisión.
Sergio Antonio Matamoros Gómez fue condenado el lunes en Nicaragua a 26 años de prisión por ofrecer 3.000 dólares a dos sicarios para que mataran a su esposa. Karla Núñez Gutiérrez, de 40 años, tramitaba el divorcio antes de ser asesinada.
La juez primero distrito especializada en violencia de Managua, Fabiola Betancourt, también impuso 31 años y seis meses de cárcel a Norlan José Sandino, pariente de Matamoros Gómez, y Martín José Rivera González, por ser los autores materiales del asesinato y por robo.
Un cuarto hombre, Nerys Hernández, que había sido acusado como encubridor de los hechos por supuestamente comprar el celular robado a la víctima, pasó de acusado a testigo estrella y en el juicio declaró e incriminó a los tres condenados.
El Ministerio Público demostró que el esposo ofreció esa cantidad de dinero a esos dos hombres, aunque sólo entregó 200 dólares a cada uno.

Según la Fiscalía, el esposo fue el autor material de ese crimen, que conmocionó a los nicaragüenses.
Matamoros Gómez, de 46 años, contrató a los dos sicarios en mayo de 2019 para matar a su esposa, que era supervisora en una empresa trasnacional, luego que ella le dijo que tramitaría el divorcio de forma unilateral.
Según el expediente, el hombre le ofreció 3.000 dólares para que mataran a su esposa y les pidió que le robaran para simular que se trataba de un asalto y nadie sospechara que él estaba detrás del crimen.
El femicidio
El femicidio ocurrió el 19 de junio de 2019 en una comunidad rural ubicada a 17 kilómetros al sureste de Managua.
Ese día, los dos autores materiales emboscaron el vehículo en el que viajaba la víctima y que era conducido por el esposo, robaron las pertenencias a la mujer y la mataron de tres balazos. Matamoros resultó ileso, que luego declaró que a su cónyuge le dispararon por oponerse al robo.
Los autores materiales permanecerán en una prisión de máxima seguridad hasta el 19 de diciembre de 2049, debido a que la pena se les reducirá a 30 años, que es la máxima en Nicaragua.
En tanto, el esposo gozará de libertad cuatro años antes y fue inhabilitado de la relación padre-hijo durante el tiempo que dure la condena.
Fuente: TN

