Pánico en una aerosilla por los fuertes vientos de la tormenta Eleanor
Las rachas extremas tomaron por sorpresa a los responsables de la estación de esquí de Gaschurn, en Austria.
Unas de las mayores pesadillas de los amantes al esquí son las avalanchas y quedarse atrapado en un aerosilla o que una fuerte ventisca los haga caer desde las alturas. La tormenta Eleanor, en Europa, con poderosos vientos, puso a los esquiadores frente a sus peores pesadillas, con máximo riesgo de avalanchas en los Alpes franceses. Pero lo peor se lo llevó la estación de Gaschurn en Austria, donde se desató el pánico.
Aerosillas sacudidas por el viento como barriletes con esquiadores adentro fue una escena digna de una película de terror.
Estos medios de transporte donde los esquiadores permanecen suspendidos en el aire mientras suben (o bajan) a alguna cumbre no son muy amigos de los vientos extremos. Están preparados para soportar fuertes rachas, pero siempre existe la posibilidad de que se produzca alguna falla.
La escena de pánico en la estación de Gaschurn ocurrió este miércoles. La tormenta Eleanor , que pasó por los Alpes, provocó que el tráfico de telesillas quedara suspendido de repente, dejando colgados en el aire a los esquiadores que querían descender por las pistas. Los responsables de la estación no previeron la fuerza que iba a alcanzar el viento.
Tal y como puede apreciarse en el vídeo que grabó un turista alemán, y se difundió ampliamente por Facebook gracias a Aktuelle Wetterwarnungen für Osterreich, las fuertes rachas de viento hicieron zozobrar a las aerosillas en Gaschurn. Estos asientos se balanceaban peligrosamente de un extremo al otro al antojo de Eleanor mientras los pasajeros permanecían sentados con sus esquís.
Según relata el alemán Thüringische Landeszeitung , el enganche al cable de tracción aguantó las embestidas y todo quedó en un susto sin heridos. Aún así este balanceo llamó la atención de decenas de esquiadores que se acercaron a la zona y ahora son miles los internautas que comparten el vídeo en la red.
Fuente: Clarin

