Para sostener el equilibrio fiscal y la meta con el FMI, Javier Milei aplica en 2026 el mayor ajuste de su gestión
El gasto primario cerraría el año con un nivel equivalente al 12,4% del PBI. La débil recaudación explica que el 2026 haya ajustado el gasto más que en los años anteriores.
El gasto primario de la Administración Pública Nacional (APN) podría finalizar el año en un nivel equivalente del 12,4% del producto bruto interno. De concretarse, implicaría una caída de 5,4 puntos porcentuales en comparación con el 2023 que según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), consistiría en la mayor reducción de gasto primario de los últimos tres años.
“Este año 2026 registraría la mayor reducción respecto al año 2023, con 5,4 puntos porcentuales del PBI, acumulando una baja de 14 puntos porcentuales en tres años”, concluye el trabajo del instituto que dirige Nadín Argañaraz. La brecha respecto del último año anterior al cambio de gobierno fue ampliándose: alcanzó 4 puntos del PBI en 2024, subió a 4,6 puntos en 2025 y llegaría a 5,4 puntos durante 2026.
“El Gobierno expresó que el gasto no automático se iba a recortar para sostener el equilibrio fiscal. Eso es lo que efectivamente está pasando. El Gobierno viene recortando. Agosto fue el mes de mayor reducción real del año. Eso obedece a la caída de la recaudación y a sostener el equilibrio”, señaló Argañaraz en diálogo con Clarín.
El Gobierno se comprometió con el FMI a alcanzar este año un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, después de revisar la meta original del 2,2%. Hasta julio había acumulado un resultado primario positivo cercano al 0,9% del producto. Del lado de los ingresos, entre enero y agosto de este año, la recaudación tributaria del Gobierno Nacional cayó el 5% interanual.
Los datos surgen a días que el presidente Javier Milei envíe el Presupuesto 2027 al Congreso de la Nación, proyecto que definirá los principales lineamientos para el último año de su mandato. Un año atrás, y en el mismo escenario, el Presidente había asegurado que para este año se avanzaría “en el menor nivel de gasto a nivel nacional en relación al PBI de los últimos 30 años”.
Las transferencias corrientes a provincias y municipios fueron la partida con la reducción más pronunciada este año, con una caída del 86,6% real entre los primeros ocho meses de este año y el mismo periodo de 2023.
El segundo mayor retroceso se produjo en los bienes de uso, categoría que incluye la obra pública. El gasto acumulado hasta agosto quedó un 83,6% por debajo del nivel de 2023. Luego aparecen las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional, entre ellas empresas públicas y fondos fiduciarios, con una reducción del 62,1%. Las restantes transferencias al sector privado, que incluyen los subsidios económicos a la energía y el transporte, bajaron un 59,3%, pese a la suba en subsidios energéticos que se registró en el primer semestre del año.
También hubo caídas reales las transferencias a las universidades nacionales, con un 39,7%; los servicios no personales, con un 39,9%; las ayudas sociales y asignaciones familiares, con un 30,6%; y los gastos en personal, con un 28,9%.
Las jubilaciones y pensiones, que representan el mayor gasto de la Administración Pública, tuvieron el menor recorte relativo, con una disminución del 8,2% frente a 2023.
Fuente: Clarín

