Platense vuelve a Primera

El Calamar regresó a la máxima categoría en una emocionante definición desde los doce pasos. Le ganó 4 a 2 a Estudiantes de Río Cuarto y Jorge De Olivera tapó el último tiro. En los noventa empataron 1 a 1.

Y un día volvió Platense a Primera, después de remar durante 22 años en las profundidades del Ascenso. Lo ganó en los penales (4 a 2) y fue decisiva esa atajada de Jorge De Olivera ante Gastón Benavídez. Detuvo el tiro del final el misionero y celebró Vicente López. Y Saavedra. Y desde alguna nube el Polaco Goyeneche.

Estudiantes de Río Cuarto volvió a fallar desde los doce pasos. Había perdido la final ante Sarmiento de Junín. Y perdió de nuevo. No tuvo puntería.

Estaba convencido de su regreso a Primera el Calamar. Si fue una furia en el comienzo. Al minuto de juego, nomás, Tissera remató de media distancia y la pelota se perdió a centímetros del palo derecho de Brian Olivera.

Enseguida, se equivocó Estudiantes en la salida. Benavídez jugó hacia adentro para Beraldi, quien apretado por la marca jugó atrás. El “10” le regaló la pelota a Curuchet, que agarró mal pisado a Maffini y cuando achicó Olivera, asistió a Tissera. El delantero no falló, a pesar del desesperado cierre de Nicolás Ferreyra.

Con mucha intensidad y desequilibrio por afuera, con Tissera y el colombiano Sinisterra, Platense era superior a su rival cordobés. Y otra vez estuvo cerca de marcar con un tiro libre de Bogado que tapó Olivera.

Dominaba Platense hasta que comenzó a emparejar en la mitad de la cancha y se tornó más peligroso Hesar. El “9” disparó desde la medialuna y casi vence a De Olivera. Su remate pasó muy cerca del ángulo.

Entonces, llegó el gol del empate. Un golazo. Suárez metió un pelotazo largo que superó a Lamberti y Hesar mostró su repertorio de recursos: mató el centro con el pecho y metió un latigazo de zurda, abajo, a un rincón, inalcanzable para De Olivera.

El primer tiempo terminó con una jugada que pudo ser el segundo de Platense cuando volvió a fallar la defensa del club riocuartense y Tissera le quiso devolver la gentileza a Curuchet. Sin embargo, el centroatacante remató al cuerpo de Olivera, que mostró reflejos y tapó el disparo.

Llop ya estaba expulsado por Pitana. El técnico había reclamado la tarjeta roja para Suárez. Y tenía razón. El lateral izquierdo de Estudiantes estaba amonestado y cometió dos infracciones que el juez misionero dejó pasar. Tan evidente fue que pendía de un hilo que Vázquez lo reemplazo a los 40 minutos por Padilla.

En el segundo tiempo, mejoró Estudiantes con los ingresos de Marco Fernández y, especialmente, Ortigoza. El paraguayo manejó la pelota en el medio y los cordobeses empezaron a generar peligro por los laterales. Entonces, surgió De Olivera. Igual que en los penales, esos que devolvieron al Calamar a su lugar histórico.

Fuente: Clarín

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Sanrafaelino

Noticias de San Rafael Mendoza

El Sanrafaelino

Comunicate con la producción:
Tel./WhatsApp: +54 9 260 480-7320
Director: Fabián Segura
Puedes reportar una noticia, anunciar en nuestro sitio o bien para consultas generales.