¿Qué es el voucher educativo y por qué mejora la calidad de la educación?

Los resultados de las evaluaciones muestran que la calidad educativa está quebrada. No se trata de sumar horas sino de descentralizar e introducir la competencia.

Imagine que un día le tocan la puerta y un empleado del gobierno le dice que viene a llevarse a su hijo unas horas, que lo hará todos los días y que él será el encargado de educar a su hijo porque tiene permiso del gobierno para hacerlo y usted no. Que usted no está preparado intelectualmente para educarlo, que no sabe lo que es mejor para su niño y que no debe meterse ni cuestionar los conocimientos e ideas que le transmitan porque usted no fue designado por el gobierno para eso. Usted tiene que entregarlo y callarse la boca. Ah, y además tiene que pagar.

Aunque parezca exagerado es exactamente así como funciona el sistema educativo actual en la mayoría de los países. Pero hay otros, como Suecia, Finlandia y algunos estados de Estados Unidos, que entendieron que debían cambiar el paradigma educativo y reformularon la escuela partiendo de dos principios: que los niños son todos diferentes y tienen intereses y habilidades diferentes, y que la mejor educación es aquella que despierta sus habilidades para que logre ser la mejor versión de sí mismo. El segundo principio fue devolverles a los padres la responsabilidad y decisión sobre la educación de sus hijos.

El sistema de vouchers mejora la calidad educativa.

Lo que hizo Suecia entonces fue descentralizar la educación, quitarle el monopolio al Estado y entregar el presupuesto a los padres, en lugar de a un ministerio. Este sistema se llama «Voucher educativo» y se trata de financiar la demanda en lugar de la oferta.

Es decir, el dinero que el Estado recauda a través de los impuestos para el sistema educativo, lo divide entre los niños en edad escolar y lo reparte en cheques escolares que les da a los padres. Así, los padres vuelven a tener injerencia sobre la educación de sus hijos y pueden elegir la escuela que consideren mejor, ya sea por su orientación, por su calidad educativa o por cercanía.

Los beneficios del voucher

La implementación del cheque educativo logra en poco tiempo que todos los actores (niños, docentes y padres) se favorezcan. Los únicos que pierden son los burócratas y los funcionarios ministeriales, toda la estructura estatal montada sobre la educación que toma las decisiones educativas y administra el dinero. Una vez quitada del medio esa estructura, el dinero resulta ser mucho más efectivo.

En primer lugar, porque al entregarle el cheque directamente al padre y este directamente a la escuela, las decisiones de cómo gastarlo se toman entre todos: docentes, directivos y padres. En muchos casos, esto puede derivar en aumentos de sueldos a los docentes y así contratar maestros más preparados, lo que eleva la calidad educativa.

En segundo lugar, les da a los niños y a los padres el derecho a elegir en base a lo que creen conveniente. Así, se crean escuelas especializadas, o materias especiales para que los chicos desarrollen sus potenciales. En Finlandia, las escuelas les piden a los alumnos que piensen qué materia quisieran tener, sobre qué quisieran aprender, y organizan grupos con las mismas inquietudes sin importar la edad. Esto demostró que se puede enseñar lo mismo a chicos de diferentes edades.

Por supuesto que hay materias básicas, pero no son la mayoría. Al contrario, la mayoría de las materias buscan explotar las capacidades específicas de cada alumno y hay clases «superpobladas» sin que los docentes tengan problemas porque, otro concepto que debe incluirse en la educación de manera urgente, es la colaboración.

Los chicos aprenden unos de otros, así como los adultos. Todos son de algún modo maestros de los compañeros. La colaboración es una de las principales características del mundo del trabajo de hoy.

En tercer lugar, los padres tienen voz. Al ser quien paga (aunque el cheque lo otorgue el Estado) y al tener la decisión de cambiar de escuela, obliga a que los directivos y docentes tengan en cuenta las expectativas de los padres respecto de la educación de sus hijos. Si no, van a poner el cheque en otra escuela.

El voucher educativo no significa la privatización de la educación sino, principalmente, meter en el sistema educativo la libre competencia: las escuelas deberán esforzarse en brindar un buen servicio educativo para no quedarse sin alumnos. La competencia fomenta la mejora de la calidad, en tanto el monopolio la dinamita.

La educación está monopolizada en el Consejo Nacional de Educación

Esta es la principal razón por la que los sistemas educativos están fallando en el mundo: por que convirtieron un derecho en una obligación y porque la monopolizaron dejando a los chicos y a los padres fuera del sistema. Por eso ahora se le echa la culpa de todo al docente.

¿Cuánto habría para cada chico?

En Mendoza, el presupuesto educativo (sin contar el dinero para obras) es de algo más de 73 mil millones de pesos, para una población de unos 300 mil niños en edad escolar. Esto significaría un cheque de $20 mil por mes, por cada niño, durante los doce meses del año.

Si a usted le dieran ese dinero, ¿mandaría a su hijo a la misma escuela? ¿Se involucraría más en la educación de su hijo y exigiría mayor calidad?

El sistema de vouchers ha sido utilizado en varios países y aún hay mucha resistencia por parte de los gobiernos para implementarlo. Bueno, ellos son los intermediarios.

Una explicacion de la necesidad de cambiar el paradigma

Fuente: Mendoza Post