San Rafael es parte de un estudio nacional sobre optimización del uso del agua
Un equipo de investigación del INTA se enfoca en estudiar cómo continuar produciendo frutas de calidad –tanto en el semiárido centro-oeste argentino y en los valles irrigados de la Norpatagonia– con la menor cantidad de agua posible, sin resignar producción y calidad. Uno de los puntos de la investigación es San Rafael, haciendo hincapié en la producción de nogales
“El manejo del riego es prioritario para la agricultura en zonas donde las precipitaciones son escasas o insuficientes”, indicó Claudio Giardina, especialista en tecnologías de riego del INTA Rama Caída y agregó que “es necesaria una correcta elección del método de riego para evitar periodos de déficit hídrico”.
Giardina explicó que “el nogal en Argentina incrementó su superficie cultivada en las últimas dos décadas gracias a la incorporación de nuevas tecnologías, entre ellas métodos de riego presurizado”. De todos modos, esa tecnificación no siempre significó un incremento de la producción, sobre todo en suelos poco profundos o de escasa capacidad de retención hídrica, que pueden limitar la expansión radical.
El especialista del INTA quien se propuso evaluar cómo el cultivo utiliza el agua de riego para su crecimiento. Así, mediante diferentes estrategias, aplicó igual volumen de agua de riego para lograr distintas superficies de suelos húmedos.
Sobre el estudio, realizado en Cuadro Benegas, explicó que el mejor resultado se dio con un sistema de cuatro líneas de riego por hilera, el cual aseguró un mejor crecimiento vegetativo, contribuyó a la expansión del sistema radical ocupando un mayor volumen de suelo y con más densidad de raíces, y permitió una mayor producción y de mejor calidad.

