Se Copa Boca: 1-0 a San Pablo y define en Morumbí

Se Copa Boca: 1-0 a San Pablo y define en Morumbí

El equipo del Vasco se impuso en la Bombonera con un gol de Merentiel, pero la serie quedó abierta y se define en Brasil.

Va queriendo Boca, va ensamblando, va ganando, va sumando, va avanzando. Y se va entusiasmando. Con poco, es cierto, pero con motivos para creer. Porque el partido que le ganó 1-0 a San Pablo fue un clásico, o al menos así se jugó en intensidad y en el partido de igual a igual que se plantearon ambos. Con los brasileños lejos de mostrarse amedrentados por el marco o simplemente por estar jugando el primer chico como visitantes. Y con el equipo del Vasco Arruabarrena dejando en claro definitivamente que está ya a años luz de aquel que perdió puntos increíbles en la Bombonera para quedarse afuera de la Copa Libertadores.

Una muestra del cambio en comparación con aquella derrota contra Universidad Católica (necesariamente recordable para no recaer en el futuro) es cómo capitalizó Leandro Paredes el hecho de no llegar al 100 a este partido clave, que pudo haber empezado a meter al Xeneize en la semifinal de un torneo continental tras tanto sufrimiento reciente.

Porque Paredes no estaba en plenitud. Ni para patear de afuera (un intento de sutileza le erró a la dirección del arco), ni para encargarse de los córners -no los pateó- ni tampoco para ser el eje que acostumbra a ser. Sin embargo, al fútbol se juega con los pies, el físico y también con la cabeza. Y sólo en la de los elegidos pasan cosas como la que imaginó el capitán de Boca en el instante en que una jugada más en la mitad de la cancha se convirtió en un peligro latente y que terminó con el gol de Miguel Merentiel para el gol del triunfo.

Miguel Merentiel (REUTERS).Miguel Merentiel (REUTERS).

Fue cuando Flores le dio un pase a pocos metros de distancia, confiando en que la jugada podía prosperar tal vez por su misma punta si Paredes lo habilitaba. Pero el 5 simplemente abrió sus piernas y destrabó todo. La pelota le quedó a Ascacibar, que se la dio a Velasco, para que abra para Blanco y de su centro la Bestia quede mano a mano con Rafael. Y como a Boca le cuesta tanto todo, recién en el segundo intento infló la red. Se jugaban por entonces ocho minutos del complemento y al menos la diferencia (aunque exigua) aparecía y rompía la paridad de un primer tiempo parejo pero peligroso para el local.

Porque si bien Boca había intentado en esos 45 minutos iniciales -hasta por momentos avanzando cómodo- San Pablo supo contenerlo en la faz defensiva. Y si bien no lo complicó ni lo avasalló, tuvo dos chances clarísimas para abrir el marcador que elevaron las alertas. La segunda sí fue casi una sentencia y no fue gol porque Calleri abrió demasiado su pie y la pelota salió desviada a cualquier lado. Pero la anterior tuvo un punto más que positivo en darle confianza a su arquero gigante -que esta vez volvió a serlo por rendimiento además de lo que la naturaleza le dio en altura- por la pelota que le sacó a Luciano tras su cabezazo desde el punto del penal.

Montero sostuvo a Boca en el inicio del partido (Foto Marcelo Carroll - CLARIN).Montero sostuvo a Boca en el inicio del partido (Foto Marcelo Carroll – CLARIN).

Ese fue tal vez el punto más alto de la primera parte, reiterado con otra atajada importante al lateral Domingos Duarte ya con el partido en ventaja. Sin embargo, no fue el único destacado de Boca además de Paredes y del goleador, la figura del partido también porque aguantó todo y respondió con creces a su autoproclamación como el verdadero 9 del equipo. En Boca volvió a responder una dupla central joven y al parecer más confiable que cualquiera de sus competidores en el puesto. También jugó bien y justificó la confianza del DT el pibe Leonel Flores, pero por sobre todas las cosas, a Boca le está creciendo en juego, influencia y confianza Alan Velasco.

Sí, el más discutido hace apenas semanas elevó su nivel y se pudo ir otra vez goleador, y con dos remates de esos que se le conocieron de otros tiempos, sacando el tiro fortísimo casi sin aviso. Pero además, jugando con claridad en conducción y en desequilibrio. Deberá seguir validándolo, pero es una pieza que le empezó a funcionar en el momento que tal vez ya nadie lo esperaba.

Se va a Brasil en ventaja, lo cual no es poco. Por el compromiso en sí pero también por los antecedentes cercanos. Porque Boca (sigue siendo) un equipo al que le cuesta ganar. Y esta vez lo hizo en un partido bravo, como pocas veces lo logra en el presente. Y va, con lo que tiene, que tampoco es para despreciar. Tiene un Bello que juega. Y una Bestia que ya se amigó con el gol. Por todo eso es que Boca va.

Fuente: Olé