Sin actos masivos y con dudas sobre el impacto de la pandemia, el oficialismo y la oposición se preparan para medirse en las elecciones más enigmáticas de la historia

La situación sanitaria modificó casi por completo al esquema habitual sobre el que se organizan los comicios desde el retorno de la democracia en 1983.

El 12 de septiembre próximo el Estado Nacional realizará el mayor operativo que la Nación es capaz de desplegar en tiempos de paz: las elecciones nacionales. Ese día, en rigor, es la fecha para votar en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

El 14 de noviembre se definirán los votos que más valen: los de los comicios generales cuyo resultado reorganizará las fuerzas políticas en el Congreso. Las dos votaciones serán únicas en su tipo, como pasa siempre, pero en este caso con una singularidad que tal vez las haga prevalecer en la historia política nacional. Jamás se votó en medio de una pandemia que aun no cesa, con más de 103 mil muertos, con contagiados que en la actualidad se suman de a 10 mil en promedio. El virus se transmite por el aire y las aglomeraciones de personas son el peor escenario para multiplicar el Covid-19.

Las PASO y las elecciones generales, incluso la campaña electoral que arranca de modo formal en pocos días, están envueltas en enigmas y misterios. No solo por el resultado del conteo de votos, que generará ganadores y perdedores. La situación sanitaria modificó casi por completo al esquema habitual sobre el que se organizan los comicios desde el retorno de la democracia en 1983.

Ni los políticos profesionales ni las autoridades judiciales que tienen a cargo este proceso vital para la República pueden asegurar al día de hoy qué pasará con la situación epidemiológica de la Argentina del 12 de septiembre, el día de las PASO. Y menos aun del 14 de noviembre, fecha final de las elecciones nacionales.

Elecciones nacionales

Los enigmas y los misterios envuelven a estos comicios con situaciones que jamás se vivieron en fechas tan especiales y de alto impacto y tensión para los tres poderes del Estado.

Los interrogantes, y las novedades que los producen, son muchos y de respuesta imposible.

  • ¿Qué puede pasar si el nivel de contagios y muertos por el Covid-19 vuelve a sufrir una suba que pusiera en tensión al sistema de salud?

Para hacer cumplir el distanciamiento que ayuda a prevenir que el virus se expanda la Cámara Nacional Electoral (CNE) dispuso que los centros de votación aumenten un 25 por ciento del número habitual.

Eso significa que las elecciones se celebrarán en alrededor de 19 mil lugares para sufragar, y no en los 15 mil que por tradición se preparan para recibir a los votantes.

  • A más centros de votaciones, menos votantes en cada uno de ellos.
  • ¿Cuáles serán los nuevos sitios en los que se desplegará el aparato eleccionario?
  • Además de las escuelas en las que siempre se sufraga, se sumarán clubes de barrio o edificios que aun no se conocen oficialmente.

El voto en la Argentina es obligatorio, universal y secreto.

  • ¿Qué pasará con las personas que en las PASO o las generales estén infectados por Covid-19 o aislados de modo preventivo?
  • Los enfermos y contactos estrechos que deban resguardarse para evitar contagios no emitirán su voto.
  • ¿Cómo controlará el Estado que efectivamente los ausentes faltaron a su obligación cívica por causas reales vinculadas a la pandemia?
  • ¿Podría un sector importante, o menor, de la ciudadanía evitar votar por miedo a ser afectado por la enfermedad?

Uno de los temores de las diferentes oposiciones en cada distrito, tanto en las que el oficialismo está bajo control del Frente de Todos o de Juntos por el Cambio u otros partidos, es que el porcentaje de presentimos tanto en las PASO como en las generales sea bajo.

Si eso pasara, quien ostente el poder del Estado, en cada uno de los niveles, tanto municipales, como provinciales, y a nivel nacional, podría hacer valer sus maniobras para movilizar al llamado “aparato electoral” que mediante diferentes protagonistas ayuda a sufragar a militantes, afiliados, pero también a independientes que terminan siendo parte de una oleada partidaria debido a múltiples variables. Entre otros, podrían ponerse como ejemplo a los empleados estatales que vivan en distritos en los que el partido de Gobierno intente presionarlos con la pérdida de su puesto de trabajo si es que no se sube a la “marea” de quienes apoyarán al oficialismo.

En una situación similar están quienes reciben ayudas de los municipios, provincias o de Nación, como mercadería para poder comer, subsidios, a los que solo pueden acceder por el favor de los jefes territoriales que representan no solo al poder, si no también a opositores o movimientos sociales o sindicales.

Elecciones nacionales

Los principales líderes políticos, y sus precandidatos, ya preparan además un modo de hacer proselitismo que será por completo diferente a cualquier otra campaña electoral.

Debido a la pandemia, no habrá actos masivos en estadios, comidas de a cientos de personas en clubes donde los postulantes a legisladores u otros cargos den sus discursos. Se deberá controlar el más novedoso “timbreo” casa por casa que suelen practicar los propios candidatos en persona…

Una campaña electoral sin actos, sin caravanas, sin encuentros partidarios

Fuentes del oficialismo y de la oposición coinciden en que las estrategias para captar votantes, y el mucho dinero que se gasta en ese objetivo, se invertirá sobre todo en las redes sociales y en spots para medios audiovisuales y gráficos.

Twitter, Instragram, TikTok, estudios de televisión y radio, los diarios y revistas, pasarán a ser los espacios centrales en los que se intentarán instalar los postulantes a diputados nacionales; senadores nacionales (éste último cargo se elegí en distritos puntuales y no en todo el país); diputados y senadores provinciales, además de otros cargos que se pondrán en juego en la lucha por el poder total.

Ya hubo al menos dos experiencias de votaciones en la Argentina de la pandemia. La primera en Misiones. La segunda en Jujuy. En la primera de esas provincias el presentismo fue del 67 por ciento del padrón. En Jujuy, del 60 por ciento. Se impusieron los oficialismos locales.

El próximo 28 de agosto se votará en Corrientes, que además de diputados y senadores, elegirá sobre todo al nuevo Gobernador, y a intendentes de ciudades.

Quizás sea el primer laboratorio en el que se pueda intentar captar el nuevo escenario para las PASO y las generales de septiembre y octubre.

  • Misterios y enigmas dice unas elecciones únicas.
  • Hay más.

¿Qué podría pasar si un precandidato se contagiara Covid-19 en la campaña? ¿Cuánto podría verse afectada su parálisis proselitista debido a la enfermedad? No son cálculos que los dirigentes profesionales sacan en el sentido de ventajas y beneficios: ya se conoce lo inesperado de la evolución del virus.

  • Las elecciones de este año serán únicas en la historia, y se votará de un modo como no se lo hizo jamás.
  • La pandemia preocupa a las autoridades políticas.
  • De modo lamentable, los protocolos que se confirmarían para los días de las elecciones podrían ser utilizados también provecho partidario.

Por ejemplo, al instalarse casi cinco mil nuevos centros para sufragar, las alianzas electorales deberán esforzarse para conseguir cinco fiscales más, como mínimo, para controlar como se debe a comicios de este estilo.

Elecciones nacionales

La política mal utilizada es siempre igual de inmoral: antes y después de los tapabocas se las ingenió para sacar ventajas, mínimas, un poco relevantes, difícil de pronosticar.

A pesar del misterioso desarrollo de la campaña, las PASO y las generales, hay un organismo de la Justicia encargado de organizar las elecciones que tomó previsiones con una antelación notable: es la Cámara Nacional Electoral (CNE), integrada por los doctores Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y el recién llegado Raúl Bejas. Éste último juez alcanzó ese cargo a pesar de sus antecedentes en su Tucumán natal: fue apoderado del PJ, algo que omitió según impugnaciones cuando se presentó su pliego para designarlo en el Congreso; y está vinculada al holding empresario del ex líder peronista de esa provincia, José Alperovich, según denunció el diputado radical Álvaro de Lamadrid, entre otros opositores).

En mayo del 2020, la CNE emitió su primera acordada alertando a la Casa Rosada de que la recién anunciada pandemia y su cuarentena obligaba a proveer lo que podría pasar con las PASO y las generales que se realizarían más de un año después.

El futuro llegó

Los pedidos de la CNE al Gobierno Nacional fueron múltiples y no hay acuerdo en todos. Entre otros ejemplos, la Justicia debió insistir durante meses para que el Gobierno les entregara el listado de ciudadanos vacunados que podrían ser elegidos como presidentes de mesa. Nunca pasó.

La CNE debió elegir quiénes serían los encargados de controlar los comicios en las miles y miles y miles de mesas donde se votará, con la promesa gubernamental que una vez conocidos esos nombres todos serían vacunados con dos dosis de inoculaciones anti Covid-19.

A pesar de esa premisa básica, y de ese acuerdo entre la CNE y el Ministerio del Interior, aun no se garantizó que los elegidos para presidir las mesas sean efectivamente vacunados.

Elecciones nacionales

Son personas que ese día ocuparán un cargo público con una relevancia crucial.

El Gobierno también busca imponer su propio protocolo para los días de elecciones. Fuentes de la Justicia afirmaron que no será posible porque de acuerdo a las normas quién organizada esa etapa de cómo se votará solo puede ser el Poder Judicial.

A medida que se acerca la fecha para las PASO se pone en marcha todo el operativo electoral. (Foto TN)

Se dejó trascender que habrá en cada centro de votación un figura hasta ahora inexistente en los demás comicios. Se lo llamaría “Delegado Sanitario”, y sería el encargado con el poder oficial de ordenar que se cumplan las reglas sanitarias para sufragar en cada uno de los lugares asignados. ¿Será un delegado elegido por la política que podría ejercer más control que el asignado para beneficiar a sus candidatos?

  • ¿O será un oficial de algunas de las Fuerzas Armadas o de Seguridad?
  • El trabajo de la CNE es incansable y de una previsión muy profesional.

Pero encuentra trabas burocráticas. Por ejemplo, se dispuso que instalen membranas en diferentes puntos de los centros de votación donde convivirán, aunque con distancia, durante horas, las autoridades de las mesas. Son como cobertores de plástico o vidrio transparente que separan a una persona de otra.

Elecciones nacionales

El Gobierno se niega a financiar con el presupuesto de la Casa Rosada a la compra de esos elementos que se utilizan en oficinas u otros lugares de trabajo que volvieron a la presencialidad.

  • Todo esto, sin ahondar en muchos más detalles.
  • Enigmas y misterios.
  • Pero también previsión para unas elecciones únicas.

Un último detalle: por primera vez, también, no habrá una sola empresa privada que se encargue de centralizar los telegramas con los votos de las escuelas para transmitirlos al Correo Nacional donde después esa misma compañía realice el recuento provisorio de los sufragios.

Serán dos las empresas que se dividan esas tareas tan sensibles. Indra realizaría el recuento provisorio de los votos, mientras que Smarmatic tendrá la misión de enviar los resultados de los telegramas a su competidora en estos procesos.

¿Cómo funcionarán a dúo?

Esta enumeración de enigmas y misterios para una elección única en su tipo, continuarán.

Fuente: TN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Sanrafaelino

Noticias de San Rafael Mendoza

El Sanrafaelino

Comunicate con la producción:
Tel./WhatsApp: +54 9 260 480-7320
Director: Fabián Segura
Puedes reportar una noticia, anunciar en nuestro sitio o bien para consultas generales.