Un hombre con explosivos secuestra un autobús con una decena de pasajeros en Ucrania
El secuestrador plantea inconexas demandas y dice ser «antisistema». El vehículo está detenido en la ciudad de Lutsk, cerca de las fronteras con Polonia y Bielorrusia.
Un hombre armado y pertrechado con explosivos ha secuestrado este martes un autobús de línea con una decena de personas a bordo en la ciudad de Lutsk, en el noroeste de Ucrania, según las autoridades. El autobús, con las cortinas echadas, se encuentra desde la mañana en la plaza del Teatro de Lutsk, que permanece rodeada por efectivos policiales. Ha sido el secuestrador quien ha llamado a la policía, presentándose como Maxim Plojim (Maxim el malo), según ha informado en su página de Facebook el viceministro del Interior de Ucrania, Anton Gerashchenko. Se le ha identificado como Maxim Stepanovich Krivosh, un ciudadano ucranio nacido en Rusia de 44 años y con antecedentes penales por delitos graves, algunos relacionados con la venta y el tratamiento de armas y explosivos, según ha indicado Gerashchenko. A última hora de la tarde y tras una larga negociación, el secuestrador, que ha establecido algunas peticiones políticas inconexas, ha liberado a tres de los rehenes: una mujer embarazada, un niño y una anciana.
El secuestrador había publicado por la mañana, antes de hacerse con el control del autobús, un vídeo en las redes sociales en el que asegura que el Estado “es el primer terrorista” y exige que los jefes de los tribunales, los ministerios los fiscales, el Parlamento y la Iglesia, a que graben declaraciones en vídeo declarando que son “terroristas según la ley”. “Feliz día antisistema, no te dejes engañar, celebra la verdad”, dice el hombre, en ruso, en el vídeo subido a Twitter y YouTube, en el que vestido con camisa negra y una boina sujeta un rifle corto. Las autoridades le han identificado como el secuestrador del autobús.
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La prensa local desplazada sobre el terreno informa de que se escucharon disparos en la escena y que la plaza ha sido acordonada por fuerzas especiales. La policía de Lutsk (a unos kilómetros del vértice que forman las fronteras con Polonia y Bielorrusia), que había señalado que el secuestrador tenía a unas 20 personas retenidas y que luego ha rebajado la cifra, ha pedido a los ciudadanos que no se acerquen a la zona. En un momento, el asaltante arrojó explosivos por la ventana de un autobús, pero nadie resultó herido. También disparó contra un avión no tripulado de la policía. El secuestrador ha asegurado que tiene un arma automática, granadas y dos bombas consigo y que otro explosivo está escondido en otro lugar concurrido. Afirma que todos explotarán si no se cumplen sus demandas, según citan las agencias ucranias. Mientras tanto, el alcalde de Kiev, Vitali Klitchko, ha informado de que la policía ha desactivado dos artefactos explosivos caseros en la capital ucrania, en un incidente que todavía no se ha revelado si tiene relación con el secuestro del autobús.
Las autoridades están negociando con el secuestrador, aunque solo enuncia frases generales sobre la lucha contra el sistema y la anarquía, según han señalado fuentes de la policía a la agencia Interfax. “Estamos negociando. Esperamos resolver todo mediante negociaciones”, ha dicho Gerashchenko a AFP. De momento, Krivosh ha permitido que se entregue agua a los rehenes.
Krivosh publicó un libro-documento en Internet llamado Filosofía del criminal, según ha informado el viceministro del Interior. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski ha sido informado de la crisis de rehenes. “Se está haciendo todo lo posible para resolver la situación sin víctimas. Estoy manteniendo los acontecimientos bajo mi control personal”, ha dicho Zelenski en un comunicado. El ministro del Interior, Arsen Avakov, se está desplazando a Lutsk para coordinar la respuesta de la policía ante la toma de rehenes.
Fuente: Elpaís

