Una mujer prefirió perder su puesto de trabajo antes que vacunarse

La trabajadora estaba hace nueve años en la empresa. La mayoría de sus compañeros se aplicó las dos dosis.

Buena parte de Estados Unidos busca que el 25 por ciento de los ciudadanos que aún no están vacunados contra el coronavirus se vacune. Para eso hay empresas que establecen que todo su personal debe aplicarse obligatoriamente las dosis correspondientes si quiere seguir trabajando allí.

Danielle Thornton, una madre de 33 años, se enfrentó a esta encrucijada. Mientras estaba esperando en la fila para recibir a sus hijos del colegio le llegó un correo electrónico de Citigroup, la empresa en donde trabajaba, que le informaba que si deseaba continuar con su labor debía vacunarse.

Después de analizarlo con su familia, Danielle creyó que lo mejor sería renunciar. «Tuvimos muchas conversaciones sobre el tema. Pero al final decidimos que nuestra libertad era más importante que una nómina», dijo la mujer según informó BBC.

Los empleados de Boeing y otras personas se alinean en la calle con carteles y banderas estadounidenses mientras protestan por el mandato de la vacuna contra la enfermedad por coronavirus de la compañía. Foto: REUTERSLos empleados de Boeing y otras personas se alinean en la calle con carteles y banderas estadounidenses mientras protestan por el mandato de la vacuna contra la enfermedad por coronavirus de la compañía. Foto: REUTERS

Thornton, quien junto a su marido tienen que mantener a cuatro hijos, dejó de trabajar en la sección de administración de riesgos operacionales de Citigroup el 14 de enero. Había estado nueve años allí trabajando muy cómoda. La decisión la tomó a sabiendas de que tiene solvencia económica para poder vivir sin cobrar hasta conseguir un puesto en otra empresa.

A pesar de que Citigroup lo permitía, Danielle no buscó una excepción médica o religiosa. No se considera antivacunas. Lo hizo, según explica, para defender sus ideales. Cree que las vacunas “no parecieran estar parando este virus” y que ella “debería tener el derecho de escoger».

Una minoría

En la empresa donde trabajaba Danielle más del 99 por ciento de los trabajadores se vacunó. Citigroup emplea actualmente alrededor de 65.000 personas.

Aunque los expertos afirman que las vacunas son seguras y la mejor manera de prevenir una infección grave, Estados Unidos sufre una fuerte resistencia del sector que está en contra de la aplicación de las mismas.

La mayoría de los y las antivacunas argumentan su posición sosteniendo que vacunarse va en contra de ideales nacionales como la privacidad y tienen la fuerte convicción de que no son efectivas a pesar de que hay números que afirman lo contrario.

Miles de personas marcharon el domingo en Washington. Foto: REUTERMiles de personas marcharon el domingo en Washington. Foto: REUTER

Estas ideas van en relativa sintonía con la postura que tomó la Corte Suprema de Estados Unidos, que este mes rechazó una orden del presidente Joe Biden que solicitaba que los estadounidenses que trabajan en lugares con al menos 100 personas se vacunen obligatoriamente, usen barbijos y se hagan exámenes semanales.

Los jueces entendieron que la regulación era una «invasión significativa» en las vidas de millones de trabajadores y la desestimaron.

Marcha antivacunas

Miles de estadounidenses antivacunas se presentaron el domingo temprano en Washington bajo el lema “Defeat the Mandates” (Derrotemos los mandatos). Su principal objetivo: que no sea obligatorio vacunarse.

Según recoge El País, los manifestantes caminaron soportando un frío tremendo y sin barbijos puestos -la mayoría- hasta el monumento a Abraham Lincoln.

Los manifestantes se acercaron hasta el monumento a Lincoln. Foto: APLos manifestantes se acercaron hasta el monumento a Lincoln. Foto: AP

No se sabe exactamente cuántas personas asistieron a la marcha. Hubo quienes sostuvieron carteles en contra de la vacunación obligatoria y oradores que alzaron su voz para argumentar por qué estaban allí.

“Mi cuerpo, mi elección”, “Aboga por la distancia social con quienes te obliguen a vacunarte” y “Detengamos el holocausto de las vacunas” fueron algunos de los mensajes que se pudieron leer en los afiches.

Fuente: Clarín