Volvió ca caminar la bailarina que quedó parapléjica en el accidente de la Cuesta
La adolescente Priscila Alaniz volvió a caminar tras quedar parapléjica hace casi dos años cuando el micro en el que viajaba junto a sus compañeros de una escuela de danza de Grand Bourg, volcó en la Cuesta de los Terneros, lo que provocó la muerte de 14 pasajeros y el conductor, pero aún la enoja no poder cumplir su sueño de ser bailarina.
«Nada es como antes, ahora no hago nada que me guste. Si bien agradezco estar viva me enoja no poder cumplir mi sueño. Yo quiero bailar pero ya no me ilusiono con que eso suceda», confesó a TELAM Priscilla, de 15 años en su vivienda de la ciudad bonaerense de Grand Bourg, partido de Malvinas Argentinas, mientras intentaba ponerse de pie con la ayuda de un andador.
La adolescente estudiaba danza desde los 7 y el año del siniestro iba a terminar su profesorado de Jazz.
Al lado del armario de su habitación, cubierto de fotografías de cuando era más pequeña, sonriente y danzando, hay un estante repleto de trofeos que llevan su nombre y algunas condecoraciones por “mejor bailarina”.
“Todo el tiempo miro mis fotos y me acuerdo del accidente, aunque ahora estoy menos triste y puedo llevarlo mejor. El bebé me ayudó a salir adelante”, relató.
Hace un año, obtuvo el alta del Hospital Garrahan donde le realizaron 23 operaciones, la última y más dolorosa fue el injerto de hueso de la tibia de la pierna izquierda, la más afectada, que lo extrajeron de su cadera.
“Era como un bebé, empecé haciendo fuerza de brazos y piernas y volví a caminar, pero con mucho dolor en mis piernas y mi columna”, relató la adolescente que continuó sus estudios desde el hospital y el año pasado comenzó a ir a la escuela. Ahora, planea en un futuro, quizás, estudiar Psicología.
La adolescente volvió a caminar hace cuatro meses, con valvas (acrílicos), que inmobilizan sus miembros inferiores, tras haber sufrido una doble fractura de tibia y peroné y desplazamiento de columna. «Literalmente volé por la ventanilla del micro y aparecí por el lado contrario al que viajaba, debajo de una rueda», rememoró.
‘Pris’, como la llaman sus padres, todavía tiene dos años más de rehabilitación, pero superó las expectativas de su cuadro clínico.
Fuente: lacapitalmdp

